Las antiguas fiestas de Carnaval de Alcázar de San Juan

En esta ocasión presentaremos una interesante noticia que nos permite avanzar en el conocimiento de las curiosidades de nuestro carnaval y estimular entre las personas interesadas la búsqueda de otros datos que permitan aventurar su historia más antigua.La recogemos de Hervás y Buendía; en la primera edición de su Diccionario de 1899, sin volver a aparecer en las siguientes ediciones que realizo el autor. Una nota sobre el carnaval alcazareño, referenciado un documento del Archivo Diocesano de Toledo. Allí se habla de la celebración en Alcázar de San Juan de una de las populares fiestas paródicas de fin de año, fiestas que desde la Edad Medía se documenta su celebración en toda España. Transcribo a continuación el documento que a modo de denuncia nos da pistas sobre estas fiestas a que me refiero:

[…] Después de cantar Maitines y antes de la Misa del Gallo salió a la iglesia la Comunidad y delante de ella una Danza bailando y con sus monteras puestas. Fue tan grande el concurso para ver el baile, que todo fue confusión y desorden: hombres y mujeres sobre los altares, dentro de los confesionarios y en los púlpitos: después de la misa se consumó la profanación, llegando a tal el desenfreno, que se fumó en el Templo, se hablaron mil desvergüenzas y un bárbaro dijo un sermón burlesco hasta que los religiosos tuvieron a las dos de la mañana que echarlos y cerrar la iglesia.

Ni el prelado del dicho convento impidió como debía los referidos excesos, antes parece contribuyó a ellos, pues mandó se repitiese el baile el día de Inocentes en la Iglesia después de misa mayor.

Como ni tampoco este Vicario diocesano, quizá por no atraerse de nuevo, la nota de traidor, con que fue tildado en públicos pasquines porque se metía en asuntos de frailes.

Como ni tampoco yo por razón de mi carácter sacerdotal no estuve menos obligado, pero me vi por una especie de necesidad irresistible precisado a ser un desgraciado testigo de la referida escena, contentándome con llorarla en mi corazón por entonces y ahora noticiarla a Vuestra Eminencia…

Alcázar de San Juan. 31 de Diciembre de 1813.

Analizando un poco esta aportación,nos encontramos con varios aspectos claves:

  • El primero es que se observa una estructura tradicional en estas fiestas paródicas (carnaválicas).
  • El segundo, que tienen lugar en relación con la comunidad religiosa del convento franciscano.
  • La tercera que se les achaca su viveza y actualidad, a la guerra ( de la Independencia).

De la antigüedad de este tipo de celebraciones no hay duda alguna, en el caso delas de Alcázar presumimos también su antigüedad aunque no hayamos encontrado aún datos exactos que lo atestigüen.

Su relación con el convento de San Francisco, es de gran interés. Se desprende del escrito; que es la propia Comunidad Franciscana la que da pie a estos sucesos denunciados, la Comunidad que sigue a una Danza, (esta Danza a la que se refiere con las monteras puestas es la que abre la parodia) sale (del convento) a la iglesia, es decir entra en el templo desde el convento, y da comienzo la celebración.

Esto ocurre inmediatamente después de Maitines; pero cómo entender este horario. No sabemos en que momento exacto situar el hecho, aunque no nos queda mas remedio que entender que los cantos de maitines corresponden a los oficios de maitines en sus diversas fases y que se celebraban antes de amanecer, en tiempos antiguos incluso a las cuatro de la madrugada, siendo siempre un oficio de la noche y privativo de los monjes y el clero secular.

Por otra parte se dice que entre Maitines y la Misa del Gallo dio comienzo la parodia,la Misa del Gallo, la conocemos hoy como una celebración que se desarrolla a las 12 de la noche del día 24 de Diciembre, pero no siempre fue así, por el contrario esta forma litúrgica se encuentra en el paquete de una serie de formas caídas en desuso que pertenecen también a los oficios nocturnos entre las que se encuentran las de Navidad (actual Misa del Gallo) y la Misa del Gallo antigua de Vísperas (del día) o primeras luces, momentos en que se producen los cantos del Gallo, justo antes de amanecer.

Esto nos lleva a la conclusión de que estas parodias que se denuncian, comienzan un día que no podemos identificar y que se anuncia su repetición para el día de Inocentes, de lo que deducimos que tuvo que ser unos días antes. La actividad comenzó en las primeras horas del día, aún de noche, y se prolongó durante todo el día hasta bien entrada de nuevo la noche, terminando a las dos de la mañana, hora en que los franciscanos cerraron el templo y echaron a los que allí había.

La fiesta, se presenta como una celebración normalizada con cierta estructura permanente al tener lugar (según el denunciante) después de maitines, es decir que no surgió de manera espontánea, directa, de pronto, como una algarabía popular, sino que su aparición y desarrollo tienen una cierta estructura, que conlleva el expreso consentimiento de la Comunidad franciscana, que participa abiertamente en ella y decide claramente cuando termina, desalojando y cerrando la iglesia.

Por otra parte recordemos, que el prelado del convento mandó que se repitiese el baile el día de Inocentes. Es decir La participación de la comunidad franciscana en estas fiestas paródicas que podemos identificar con algunos restos de nuestro carnaval tradicional, esta claramente constatada.

Como se observa, este suceso nos puede recordar, los antiguos cultos al solsticio de Invierno, por otra parte, donde se podrían realizar estos cultos nocturnos si no era en un sitio que permitiera la concentración de la población, imaginemos que edificios de gran capacidad tendría entonces Alcázar. El mayor de todo sera la Iglesia de San Francisco.

Durante todo el siglo XIX el Carnaval se celebra en Alcázar en diferentes momentos en febrero o en diciembre. Entre 1851 y 1868 la nueva sociedad local reunida alrededor del Casino Principal, programa bailes de Carnaval en el generalizado mes de febrero relacionado directamente con la cuaresma. Pero poco después desde 1871 tenemos noticia de que esta misma sociedad, seguramente aviniéndose a las costumbres populares, organiza bailes de carnaval en diciembre y no en febrero, lo que nos permite entender que los carnavales populares que se celebraban en el Altozano se habían proclamado como los únicos y como la fiesta popular de Alcázar de San Juan por excelencia.

J. Ruyz

Artículo desaparecido de la web de Alcázar, copia de Web Archive.

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