Un nuevo año llega “Doña Croqueta y Don Vino” a los establecimientos de Alcázar de San Juan, concretamente para esta edición serán 11 bares y restaurantes de la localidad los que nos animan a participar con nuevas reglas y sorpresas, aunque siempre con el vino y la croqueta como protagonistas.

Para llevar a cabo esta tercer edición se ha contado con la Concejalía de Turismo y Comercio que plantea esta actividad como la primera acción destinada a promocionar el turismo y el desarrollo económico y local de Alcázar.

La concejala de Turismo, Rosa Idalia Cruz, presentó esta nueva edición de ‘Doña Croqueta y Don Vino’, como el inicio de un calendario “en el que vamos a demostrar lo que se sabe hacer mejor en Alcázar, que es atender a la gente”. Junto a ella, dos representantes del gremio de hostelería, integrado en la asociación empresarial ASECEM, Pedro del San y Javier Vaquero. Estas jornadas gastronómicas, que celebran su tercera edición, comienzan el viernes 25 y acaban el domingo 28 de enero.

Vino y croquetas serán de este modo una invitación al ingenio y la creatividad de los cocineros de la ciudad, de forma que los ingredientes son libres para cada establecimiento, según su propia costumbre en cuanto a elaboración y tamaño, pero en este tercera edición se ha unificado el precio para todos, para no despistar al cliente. La oferta es la misma: un vino y una croqueta por el precio de dos euros.

Así comienza el calendario hostelero del año 2018, con un estimulo al consumo durante el último fin de semana de enero, con productos conocidos, pero de calidad, y vinos de la Denominación de Origen La Mancha.

Como ya se ha visto en las dos ediciones anteriores, la croqueta es una comida tradicional que admite muchas innovaciones, en Alcázar se las ha visto hasta de chocolate. Bacalao, pollo o jamón no son los únicos ingredientes básicos de la croqueta, también las hay de cocido, de rabo de toro, de boletus y hasta de gachas.

ASECEM ya ha cerrado la mayoría de las actividades que tiene previstas para impulsar los negocios a lo largo del año, con algunas acciones muy consolidadas que coinciden con fiestas o ciclos propios de la ciudad. Estas actividades son menos necesarias en verano, porque la gente sale más. El próximo evento será en febrero, con la oferta denominada ‘Entre Pucheros y Porrones’, dedicada a la comida más tradicional. En marzo se prepara un menú degustación coincidente con el Concurso Regional de Vinos ‘1000 no se equivocan’; la ‘Semana de la Tapa’ está por definir, pero también hay campañas dedicadas a la tortilla, al pistacho, la cerveza artesana, la comida cervantina y el ‘Guiso de las Bodas de Camacho’.