En la mañana del martes, 30 de octubre, el Salón Noble del Ayuntamiento de Alcázar de San Juan acogió la presentación del libro “Lagunas mesetarias de La Mancha” elaborado por los técnicos e investigadores del Instituto Geológico y Minero de España. Una obra que realiza un recorrido por 17 lagunas manchegas -entre ellas el Complejo Lagunar de Alcázar- valorando no sólo su valor geológico y medio ambiental, sino también el valor cultural, histórico y social que estos humedales han tenido y tienen para las diferentes poblaciones. En la presentación estuvieron el director del IGME, Francisco González Lodeiro, el Viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, Agapito Portillo, la presidenta de los regantes de la Masa II, Araceli Olmedo y la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor.

“Lagunas Mesetarias de La Mancha: funcionamiento hidrológico, cultura y medio ambiente” es el resultado de un estudio de divulgación científica que muestra, de forma amena e interesante, la evolución y la riqueza de 17 lagunas del paisaje manchego, entre las que se encuentran las tres que conforman el Complejo Lagunar de Alcázar de San Juan (Las Yeguas, Camino de Villafranca y La Vegilla).

Un libro que, según la alcaldesa alcazareña, además de interesante “era muy necesario para dar a conocer otra Mancha, no esa Mancha seca que se imaginan quienes no nos conocen”. La primera edil puso en valor el trabajo que se está desarrollando en los últimos años a favor de la conservación de estos entornos. “En Alcázar también estamos apostando por potenciar el carácter medio ambiental de nuestro Complejo Lagunar, acercándolo a los estudiantes y convirtiéndolo en un atractativo turístico; ya que se trata de un entorno de referencia nacional e incluso internacional en cuanto a fauna y flora se refiere”.

Por su parte, el director Instituto Geológico y Minero, Francisco González Lodeiro, destacó la importancia de los humedales manchegos en cuanto a fauna y flora, ya que albergan a las aves migratorias en su paso de la Europa del Norte hacia el continente africano. También valoró la divulgación científica de este trabajo como uno de los fines del instituto que representa “porque parece mentira que no conozcamos el planeta en el que vivimos y nos interese más conocer Marte, por ejemplo, que el funcionamiento de la Tierra, de la que todos dependemos”. Igualmente destacó la importancia que este hábitat ha tenido y tiene históricamente en el desarrollo económico y social de Castilla La Mancha.

La presidenta de los regantes de la Masa II, Araceli Olmedo, consideró que se trata de un libro científico “magnífico” que muestra aspectos históricos, culturales y medio ambientales de importancia para el desarrollo de esta zona manchega, en la que los regantes siempre han ido de la mano con el medio ambiente. Consideró que es fundamental divulgarlo entre los jóvenes, en las escuelas y entre la gente mayor y manifestó su interés para que, en un futuro, se sigan desarrollando estudios de este tipo con los acuíferos.

Agapito Portillo, Viceconsejero de Medio Ambiente de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, felicitó al instituto y a los técnicos Miguel Mejías, Carlos Camuñas y Bruno Ballesteros por el trabajo desarrollado con los humedales manchegos. Señaló que en la región existen cerca de 500 lagunas, muchas de ellas declaradas de importancia internacional como reserva de la biosfera. Humedales que ocupan más de 400.000 Ha. de terreno y que están estrechamente ligados a la vida de la población y de los agricultores. Manifestó el esfuerzo de la Junta por mantener este entorno y conservar la rica fauna y flora que los rodea. Aseguró que esto ha sido posible también gracias a la concienciación de agricultores que han modernizado sus regadíos para economizar agua y a las diferentes administraciones locales que “han puesto su trabajo en beneficio del mantenimiento de este patrimonio natural”.

La publicación está a la venta en librerías y ha llevado dos años de trabajo su elaboración. Recoge la historia de 17 lagunas de localidades como Alcázar, Pedro Muñoz, Campo de Criptana, Malagón, Caracuel, Corral de Almaguer, Pozuelo y Almodóvar del Campo en la provincia de Ciudad Real; Miguel Esteban, Quero, Lillo, Villacañas y Villafranca de los Caballeros en Toledo y Mota del Cuervo en Cuenca. En total tiene 432 páginas, de las que 56 están dedicadas al Complejo Lagunar alcazareño, concretamente el Capítulo 13. En el proceso de documentación han colaborado expertos en medio ambiente de las distintas localidades, en Alcázar el técnico municipal Pablo Pichaco.