La mañana del jueves, 9 de mayo, comenzaba en FENAVIN con una de las conferencias del ciclo “La Cultura y el Vino”, patrocinadas por Bankia, centrada en el negocio del enoturismo y las bodegas de España. La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, como presidenta de Acevin, inauguró la jornada poniendo en valor las “Rutas del Vino de España” como modelo enoturístico de desarrollo sostenible, especialmente para las zonas más rurales, que marida a la perfección el sector del vino con el valor patrimonial, histórico, gastronómico y tradicional de cada uno de los territorios.

La alcaldesa de Alcázar de San Juan, Rosa Melchor, como presidenta de la Asociación de Ciudades del Vino (Acevin) inauguró en la mañana del jueves, 9 de mayo, las jornadas “El negocio del enoturismo y las bodegas de España” dentro del ciclo “La Cultura y el Vino” de FENAVIN.

Melchor habló sobre el club de producto de Acevin, las “Rutas del Vino de España”, conformado en la actualidad por 30 itinerarios diferenciados, que comprenden a más de 600 municipios de toda España y 2.000 empresas de diferentes sectores (600 bodegas a las que se suman hoteles, restaurantes, tiendas gastronómicas, turísticas…) Destacó, como clave del éxito de este producto, la colaboración público-privada; poniendo como ejemplo de ella la reciente constitución de las nuevas rutas de Castilla La Mancha como las ya certificadas de La Mancha y Valdepeñas o La Manchuela en vías de certificación. Colaboración que ha venido por parte de instituciones como la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, que subvenciona la primera certificación, así como de mano de los Consejos Reguladores de las distintas Denominaciones de Origen que avalan el trabajo realizado por las diferentes bodegas.

Otra de las virtualidades que la presidenta de Acevin puso sobre la mesa es la proyección de futuro del turismo enológico, “que no es una moda pasajera. Llegó para quedarse y se encuentra en su mejor momento” (en los últimos años se ha duplicado el número de rutas). Las rutas del vino han conseguido vertebrar numerosos territorios en torno a la viticultura, especialmente las zonas más rurales en las que el enoturismo es su única vía de desarrollo económico. “Un desarrollo sostenible que, además, no está sujeto a la estacionalidad como sucede con otros productos turísticos”.

En cuanto a la repercusión y posicionamiento de las “Rutas del Vino de España” en el mercado turístico, Melchor aportó los últimos datos obtenidos a través del observatorio de las rutas de Acevin, que revelan un incremento de visitantes del 20,5% en 2018, con una repercusión económica de más de 80 millones de euros al año sólo en visitas a bodegas y museos del vino y una estimación cercana a los 240 millones de euros anuales en cuanto a impacto económico general en los municipios que forman parte de las diferentes rutas.