El perfecto cuidado de las almohadas

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cuidado de las almohadas

El cuidado de las almohadas es sumamente importante. Debido al uso constante de las mismas, deben estar siempre pulcras. Las almohadas pueden si no se cuidan bien, alojar ácaros y otros. Por lo que es importante darle los cuidados necesarios. Así nos aseguramos el mejor descanso y la máxima limpieza. Te contamos algunos detalles a tener en cuenta al cuidar las almohadas de tu hogar. Sin que sea complicado.

Limpieza de las almohadas

mantenimiento de las almohadas

Lo esencial es comprar almohadas de calidad. Esto nos permite aprovechar mejores tejidos y materiales que son cómodos. Pero que también resultan más duraderos. Lo mejor es comprar almohadas que tengan relleno de plumas o de algodón. También que los tejidos de las fundas sean de algodón. Esto porque suele ser más cómodo cuando es verano. Y resulta más fácil de limpiar y mantener.

Estas deben ser firmes y flexibles, que no pierdan fácilmente la forma. Las hay hipoalergénicas que son ideales para preservar las mismas de los ácaros y otros. Las fundas también pueden encontrarse hipoalergénicas, lo que las hace ideales porque no generan humedad. Son fáciles de lavar y resisten bien el paso del tiempo. Al arreglar la cama cada día hay que darle forma a la almohada. Así la misma te permitirá descansar mejor cuando la vuelvas a utilizar.

Hay que lavarlas con regularidad, un par de veces en la temporada veraniega. Una vez durante el invierno. Si sueles ser de las personas que sudan mucho, lo mejor es cambiarla dos veces por semana. Hay que utilizar detergentes suaves y dejarlas un cierto tiempo en remojo. Es ideal que las mismas reciban los rayos solares, así que hay que tenderlas en el exterior. Debes tener un par de almohadas así que puedas descansar con comodidad. Algunas personas con una sola almohada descansan profundamente. Pero tampoco satures tu cama de almohadas. Los cojines decorativos no son almohadas por tanto deben usarse solo durante el día para decorar.

Cuidado de las almohadas

Las almohadas deben utilizarse cuidando de que no pierdan forma. Al perder su forma original ya no serán cómodas al dormir. Lo mejor es no doblarlas ni estirarlas. Si pierde la forma lo mejor es reemplazarla o de lo contrario tendrá efecto negativo en el descanso. Si la almohada tiene mal olor es momento de cambiarla. Por ello es importante ventilarla siempre.

La almohada debe ventilarse sobre todo si se suda mucho al dormir. Esto es imperativo para evitar que acumule humedad y olores desagradables. Para ello una vez por semana hay que colocarla al sol. Ya sea en el tendedero o una ventana soleada y bien ventilada. Cada día deja “respirar” tu almohada antes de colocarla en su lugar, donde le llegue el sol. Se verá siempre bien y ya sabes que los rayos solares surten efectos beneficiosos. No es tan complicado mantenerla en óptimas condiciones.

Al lavarla hay que tener en cuenta que no debe lavarse constantemente. Una vez al mes es suficiente si se requiere. Al colocarla para lavado hay que evitar que se centrifugue. Lo mejor es tomar tiempo para el lavado. Así la puedes colocar sobre una mesa o tabla y dejar que escurra y se seque adecuadamente. Las almohadas de plumas no deben lavarse en la lavadora. Y tampoco deben colocarse en la secadora. Estas deben lavarse a mano con agua fría o tibia. Un par de veces al año será suficiente. Cuando se ha tenido catarro es imperativo para higienizar, lavar la almohada.

Una almohada perfecta siempre

cuidado de las almohadas

Como hemos dicho, es necesario no doblarla ni estirarla para que no pierda forma. También es importante cada día sacudirla a fin de que se higienice de polvo. Los ácaros son uno de los grandes problemas en la ropa de cama. Algunos productos en tiendas especializadas se pueden utilizar para retirar los mismos. Cada día al tender la cama coloca la almohada en su lugar luego de sacudirla y darle forma con las manos.

Aunque las almohadas sirven bien a la decoración del dormitorio. Debe prevalecer la comodidad antes que el aspecto. Aunque igual puedes aunar lo mismo. Elige colores suaves y claros para fundas en la temporada veraniega. Y en invierno cuando el clima es más frío, puedes utilizar fundas en colores oscuros y materiales más pesados.

Cuando se va a viajar o no se utilizará la almohada por cierto tiempo, lo mejor es guardarla. Colocarla en una bolsa de tela cerrada así no retiene polvo y se mantiene en buenas condiciones. Colocarla la misma en un lugar ventilado y sin humedad es ideal. Por demás con pocos detalles pueden durar mucho tiempo. Y también lucir perfectas. Ten en cuenta que para tu mejor descanso no debes utilizar tu almohada para descansar en el salón. Destina la misma específicamente para descansar cada noche. Y así te asegurarás un descanso total.