Toledo ha sido el lugar donde 21 jóvenes, pertenecientes a la cuarta promoción del programa de Becas de Internacionalización, han celebrado el cierre de un ciclo crucial en su formación académica. Los participantes han recibido un Certificado de Profesionalidad en marketing y comercio internacional, que les abre las puertas para realizar prácticas remuneradas en el extranjero, una oportunidad que complementa su educación y les permite explorar mercados internacionales.
La consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, se reunió con estos jóvenes, quienes constituyen la promoción más numerosa hasta la fecha. Durante el encuentro, Franco resaltó el compromiso del Gobierno regional con la educación y el desarrollo del talento en el ámbito del comercio exterior. Este programa está diseñado en colaboración con la Dirección General de Formación Profesional en el Ámbito Laboral y el Instituto de Promoción Exterior (IPEX), con el objetivo de fortalecer la economía de Castilla-La Mancha y asegurar su posicionamiento en el ámbito internacional.
Franco también anticipó la llegada de la quinta promoción del programa, que se espera sea convocada en mayo o junio, lo que sugiere un futuro prometedor en la formación de profesionales en comercio internacional hasta el año 2026. Hasta ahora, la inversión del Gobierno autonómico en esta clave iniciativa ha alcanzado los 1,8 millones de euros, lo que ha permitido capacitar a un total de 65 jóvenes en este sector dinámico.
En su intervención, la consejera abordó los desafíos que presenta la situación económica global, destacando que el programa cobra aún más relevancia ante la incertidumbre internacional. Franco condenó los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos a las exportaciones de la Unión Europea, bajo el mandato del presidente Donald Trump, considerándolo un retroceso en el comercio internacional que repercute negativamente en la vida diaria de las personas. Abogó por una respuesta coordinada por parte de España y la Unión Europea, sugiriendo la implementación de medidas recíprocas para proteger los intereses de los productores europeos. Desde el IPEX, se están llevando a cabo contactos con empresas afectadas por los aranceles para evaluar el impacto y desarrollar estrategias que mitigen sus consecuencias.
A pesar de los retos planteados por estas nuevas políticas arancelarias, el comercio sigue presentando cifras significativas. Castilla-La Mancha exportó el año anterior a Estados Unidos productos por un valor aproximado de 348 millones de euros; sin embargo, la balanza comercial es negativa, con importaciones que alcanzan los 417 millones. Entre los productos más destacados de la región están los lácteos, el calzado y el aceite, los cuales continúan siendo altamente demandados en el mercado estadounidense, representando un sector con un valor añadido considerable que merece ser protegido ante los obstáculos actuales.