En una intensa jornada en el Quijote Arena, el BM Alarcos Ciudad Real se enfrentó al Cajasol Sevilla BM Proin, marcando su primera batalla del 2026. La presión y la necesidad de sumar puntos eran palpables para el equipo de Julio Fis, que abordó el encuentro con la mentalidad de que, en esta temporada, cada partido es una final.
El partido comenzó con un ritmo frenético, donde el BM Alarcos tomó la delantera gracias a una anotación de su propio entrenador-jugador, Julio Fis Ballester. Desde los primeros compases, la intensidad fue evidente y, tras unos minutos de intercambios en el marcador, los porteros se convirtieron en los protagonistas del encuentro. A partir del minuto ocho, ambos guardametas, Enric González y Juan Pablo Varela, realizaron intervenciones espectaculares que mantuvieron a sus equipos en la lucha, culminando la primera mitad con un empate a 15 goles.
El segundo tiempo se presentó igualmente intenso, con ambos equipos buscando romper la igualdad. Sin embargo, el resultado final fue un empate a 31, un desenlace que dejó al Alarcos con un regusto amargo. A pesar del esfuerzo y la entrega mostrada en la cancha, las complicaciones en la tabla clasificatoria se han acentuado; los hombres de negro se encuentran ahora a dos victorias de la salvación, lo que pone en evidencia la necesidad de mejorar en aspectos clave del juego, como el apoyo defensivo tras la pérdida y la defensa en situaciones de estático.
El Alarcos Ciudad Real tendrá que reflexionar sobre estas carencias si desea mantener vivas sus esperanzas de permanencia en la categoría, ya que la lucha por la salvación se intensifica a medida que avanza la temporada. El camino por delante no será fácil, y cada encuentro se convierte en una batalla crucial para el futuro del equipo.

