Durante la tercera semana de febrero, los mercados energéticos europeos experimentaron fluctuaciones significativas. En la mayoría de los países, los precios de la electricidad mostraron una tendencia a la baja, salvo en el mercado ibérico, donde se observó una notable recuperación en comparación con la semana anterior. Este fenómeno contrastó con el panorama general europeo, donde la producción de energía solar fotovoltaica aumentó considerablemente, destacando un récord histórico en Italia, y los precios de los futuros de gas y derechos de emisión de CO2 alcanzaron sus niveles más bajos en varios meses. En contraposición, el precio del petróleo Brent ascendió a su punto más alto desde julio del año pasado.
Portugal lideró el crecimiento en producción solar, viendo un impresionante incremento del 95% y sumando su tercera semana consecutiva de crecimiento. España también registró un notable aumento del 69%, mientras que Italia alcanzó un nuevo récord con 110 GWh producidos en un solo día el 22 de febrero. Por su parte, la producción eólica en Alemania aumentó un 60%, rompiendo una secuencia de descensos; en Italia, este crecimiento fue del 33%, alcanzando un máximo de 178 GWh el 17 de febrero. Sin embargo, la península ibérica vivió una disminución en su producción eólica.
La demanda eléctrica mostró un descenso en la mayoría de los mercados, siendo Portugal el país con mayor caída, un 7,7%, atribuida en parte al Martes de Carnaval. Reino Unido, España e Italia también experimentaron caídas menores, mientras que Alemania y Bélgica mostraron ligeros incrementos. Estas variaciones estuvieron influenciadas por temperaturas más suaves en algunas regiones.
Al cierre de la semana, el comportamiento de los precios en los mercados eléctricos europeos fue en general a la baja, mientras que el mercado ibérico presentó un comportamiento inverso, con incrementos del 230% en España y del 581% en Portugal. A pesar de estas subidas, los precios promedios semanales se mantuvieron por debajo de 90 €/MWh en la mayoría de los mercados, destacando Portugal, España y Francia como los de costos más bajos.
En términos de combustibles, los precios del petróleo Brent mostraron una tendencia mayoritariamente ascendente. La tensión en Oriente Medio, combinada con las anticipaciones sobre la producción de la OPEP+, influyó en estas variaciones, aunque el 17 de febrero se registrara el mínimo de la semana. Por otro lado, el mercado de gas mostró precios de cierre significativamente menores gracias a las previsiones de temperaturas más templadas y un incremento en la disponibilidad de gas natural licuado.
De cara a la próxima semana, se anticipa un aumento en los precios de la electricidad en la mayoría de los mercados europeos, impulsado por una posible reducción en la producción eólica, aunque atenuado por la caída en la demanda en algunas regiones. Estos cambios en el sector energético subrayan la volatilidad y la interdependencia de los factores climáticos, geopolíticos y de producción que moldean el paisaje económico de la energía en Europa.

