• La charla será dinamizada por María Guillén, activista de Alcázar de San Juan perteneciente al equipo estatal de Amnistía Internacional sobre armas.
  • El evento tendrá lugar el 11 de diciembre en el Centro Cívico de Alcázar de San Juan, y estará acompañado de una sesión informativa con la finalidad de constituir un grupo de acción en esta localidad.

María Guillén, activista de Amnistía Internacional (AI) de Alcázar de San Juan, estará el próximo miércoles 11 de diciembre a las 19.00 horas en el Centro Cívico de esta ciudad para explicar la realidad sobre el comercio de armas, así como el trabajo de AI a nivel estatal contra las exportaciones de armamento desde España a países en conflicto o que violan los derechos humanos.

Se aprovechará la ocasión para organizar una sesión informativa con el fin de poner en marcha un nuevo grupo de acción de Amnistía Internacional en la Mancha Centro para que socias, socios y simpatizantes de esta zona puedan dar un paso más en su compromiso con la lucha por los derechos humanos en todo el mundo.

Amnistía Internacional cuenta ya con grupos locales en Albacete, Ciudad Real, Talavera de la Reina, Toledo, Guadalajara y Valdepeñas, además de equipos de activistas autonómicos especializados en comunicación, incidencia política y derechos de las mujeres. Ahora se quiere constituir un grupo de acción en la Mancha Centro, que cubra las localidades de Alcázar de San Juan, Tomelloso y Quintanar de la Orden.

Entre las funciones de este grupo se encontrarán la realización de acciones de calle y actividades para movilizar a la ciudadanía sobre las principales campañas de Amnistía Internacional. Las movilizaciones de los próximos meses se centrarán en el acoso escolar, el cambio climático y las violaciones de derechos humanos de las mujeres.

La experiencia de Amnistía Internacional ha confirmado que el cambio es posible. Miles de personas corrientes de todo el mundo lo han demostrado pidiendo responsabilidades, desde hace más de 50 años, a quienes socavan los derechos humanos. El trabajo de la organización combina el rigor en la investigación, el diálogo y la presión a autoridades y otros actores con la movilización, la comunicación pública y el apoyo incondicional a los y las activistas que actúan donde se producen las injusticias.