El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reafirmado su compromiso en la defensa de los regadíos de La Gineta y Montalvos, una iniciativa que busca garantizar que la nueva planificación hidrológica incluya las dotaciones de agua necesarias y las acciones pertinentes para fomentar el desarrollo agrícola en la región. Esta postura será parte de la propuesta que el Ejecutivo regional presentará al Esquema de Temas Importantes de la Confederación Hidrográfica del Júcar, lo que evidencia una colaboración estratégica entre el gobierno autonómico, las Sociedades Agrarias de Transformación (SAT) y la Junta Central de Regantes de Mancha Oriental.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, se reunió recientemente con los presidentes y representantes de las SAT de La Gineta y Montalvos, así como con los alcaldes de estos municipios, José Sánchez y José Ángel Fragoso, y Julián García, presidente de la Junta Central de Regantes de Mancha Oriental. En este encuentro también participó la delegada provincial de Desarrollo Sostenible, Llanos Valero.
Durante la reunión, se abordó la importancia de cumplir con lo estipulado en el Real Decreto 950/1989, que reconoce el desarrollo de estas zonas regables como de interés general, promoviendo cultivos sociales. Sin embargo, los representantes destacaron que la actual planificación hidrológica presenta serias limitaciones que complican la concesión de los recursos hídricos necesarios, a diferencia de lo que ocurre en otras áreas donde se están expandiendo los regadíos sin estas restricciones.
En respuesta a esta problemática, la consejera solicitó la creación de documentación que respalde la necesidad del agua, la cual facilitará la coordinación entre las SAT, la Junta Central de Regantes de Mancha Oriental y el Gobierno de Castilla-La Mancha. Este esfuerzo conjunto tiene el objetivo de reclamar la concesión de agua del Júcar y permitir así el progreso de las zonas regables en La Gineta y Montalvos.
La atención del gobierno y las organizaciones agrarias en este tema resalta la importancia de los regadíos para el desarrollo agrario y socioeconómico de la región, buscando asegurar el futuro del sector agrícola en un contexto de creciente demanda de recursos hídricos.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

