En un discurso ardiente en Málaga, Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, arremetió contra el Gobierno de Pedro Sánchez, afirmando que están «acorralados por sus mentiras». Feijóo instó al Ejecutivo a «devolver lo robado» y aseguró que no tienen escapatoria ante la crisis de credibilidad. Comparó al Gobierno con un boxeador «contra las cuerdas», incapaz de reaccionar a las acusaciones de corrupción que han surgido en torno al PSOE.
Defendiendo una reciente manifestación del PP en Madrid, bajo el lema «Mafia o democracia», Feijóo justificó su posicionamiento ante las críticas socialistas, reiterando que «a la mafia solo se le puede llamar mafia». Además, destacó que Sánchez vive en una burbuja, haciendo referencia a su evidente ausencia en actos públicos.
El presidente del PP contrastó su trayectoria política, afirmando que jamás nadie de su equipo ha sido imputado por corrupción. Esta declaración la acompañó con la afirmación de que «la política, o es honesta o no es política», y aseguró que durante su mandato, aquellos que incurran en corrupción serán expulsados del partido.
Feijóo también prometió una «reacción cívica en las urnas», enfatizando que no solo se busca una victoria electoral sobre el PSOE, sino garantizar que la corrupción no se repita. Además, advirtió a los socios del Gobierno que, al lado de Sánchez, se convertirán en cómplices.
A pesar de las presiones por parte de Vox para plantear una moción de censura, Feijóo instó a sus seguidores a tener «paciencia» y a no actuar por impulsos, argumentando que la estrategia debe ser coherente y bien planificada. Así, dejó claro que el PP no cederá, afirmando que la batalla contra el Gobierno apenas ha comenzado.


