Castilla-La Mancha se encuentra en una encrucijada transformadora hacia un futuro más sostenible. La región, impulsada por la necesidad de garantizar un entorno respetuoso con el medio ambiente y mejorar el bienestar de sus ciudadanos, está apostando por una serie de innovadoras iniciativas centradas en la edificación y la construcción. Entre estas iniciativas destacan los hubs de innovación, proyectos de construcción industrializada y la incorporación de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial (IA) y el Internet de las Cosas (IoT).
Con miras a cumplir con los objetivos climáticos de 2030, Castilla-La Mancha está adoptando prácticas de sostenibilidad, economía circular y eficiencia energética. La implementación de conceptos como Passive House, Smart Cities y Building Information Modeling (BIM) está marcando la pauta en la nueva era constructiva de la región.
Un ejemplo claro de esta transformación se puede observar en el programa «Mi Pueblo Smart y Conectado», que busca desarrollar proyectos de Smart Cities en municipios de menos de 5,000 habitantes en las cinco provincias de Castilla-La Mancha. Los cinco hubs de innovación digital que se están estableciendo en estos municipios tienen como objetivo ayudar a los emprendedores del sector digital a desarrollar soluciones tecnológicas para afrontar los desafíos actuales del entorno y cumplir las necesidades del mercado. Los proyectos en Toledo y Valdepeñas son símbolo de este esfuerzo por innovación y sostenibilidad.
Toledo, por su parte, está llevando a cabo el premiado proyecto «Toledo Ciudad Inteligente» (CINToledo), que tiene como propósito transformar la gestión municipal mediante la implementación de tecnologías avanzadas. Esta iniciativa incluye el desarrollo de una plataforma de gestión de datos y servicios turísticos digitales con el fin de mejorar la eficiencia y sostenibilidad de la ciudad. En Valdepeñas, el proyecto «Smartdepeñas» busca consolidar a la localidad como un referente en el ámbito smart.
Otro aspecto fundamental de esta revolución constructiva es la edificación de Passive Houses, enfocadas en el ahorro energético extremo y el confort térmico. Ciudades como Puertollano, Ciudad Real y Motilla del Palancar están a la vanguardia de esta tendencia, con proyectos que incorporan estándares de construcción sostenibles.
La metodología BIM, que permite una gestión colaborativa y centralizada de la información de construcción, también está en auge en la región. La rehabilitación del Palacio de los Fernández Alejo y la construcción de nuevos centros de salud en diversas localidades son solo algunos ejemplos del impacto de esta tecnología en la edificación pública y privada.
Finalmente, la construcción industrializada se presenta como una solución frente a la escasez de vivienda y la falta de mano de obra. En Toledo, se han proyectado 124 viviendas de este tipo cerca del Hospital Universitario, conjugan ahorro energético y accesibilidad económica al ofrecer un alquiler notablemente inferior al actual promedio del mercado. Proyectos similares se están desarrollando en otras localidades, mostrando el compromiso de Castilla-La Mancha con la innovación en el sector de la construcción.
A través de estas iniciativas, Castilla-La Mancha se posiciona como un líder en la transición hacia un futuro más sostenible, demostrando que la construcción puede ser un motor de cambio hacia una economía circular y energéticamente eficiente.

