El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha, Julián Martínez Lizán, ha manifestado su preocupación por el impacto que las disputas comerciales internacionales están teniendo en las producciones agroalimentarias. Durante la celebración del 60 Aniversario de la Cooperativa del Campo Santa Mónica en Balazote, Albacete, el consejero destacó que el sector agroalimentario no debería verse arrastrado a «batallas comerciales» entre países, dado que estas tensiones afectan aspectos esenciales como la alimentación de la población y el bienestar animal.
Martínez Lizán fue consultado sobre las posibles repercusiones de los aranceles impuestos por Estados Unidos, y alertó que las consecuencias más severas recaerán sobre los sectores más vulnerables, especialmente en un contexto en el que las familias con menos recursos se verán frente a precios más elevados en los productos agroalimentarios. Asimismo, hizo énfasis en la inestabilidad generada por las declaraciones fluctuantes del presidente estadounidense, Donald Trump, y cómo estos anuncios han tenido un impacto global que incluye caídas en las bolsas y una desestabilización en la economía mundial.
El consejero instó a la necesidad de actuar con prudencia y permanecer atentos ante la posibilidad de un agravamiento de la crisis, defendiendo que el sector debe estar al margen de las tensiones comerciales. Subrayó, además, la importancia del papel que la Unión Europea podría desempeñar en las próximas semanas para abordar esta problemática.
En términos económicos, Castilla-La Mancha exporta actualmente productos agroalimentarios a Estados Unidos por un valor de 130 millones de euros. Aunque esta cifra es relativamente pequeña comparada con los 3.658 millones de euros que representan el total de las exportaciones de la comunidad hacia ese país en 2024, Martínez Lizán expresó su preocupación por la posibilidad de que otras regiones productoras puedan competir y desplazar a Castilla-La Mancha en el mercado estadounidense.
Por último, el consejero recordó que el Gobierno central ya ha considerado la posibilidad de ofrecer ayudas económicas para el sector afectado. Asimismo, anunció que el Gobierno regional se reunirá la próxima semana con los sectores más perjudicados con el objetivo de explorar formas de actuar y mitigar las consecuencias de esta «guerra arancelaria».
vía: Diario de Castilla-La Mancha