Los días 8, 9 y 10 de junio de 2026 han sido oficialmente confirmados como las fechas para la convocatoria ordinaria de la prueba de acceso a la universidad, comúnmente conocida como PAU o selectividad, en España. Cada año, miles de estudiantes se preparan a lo largo del curso para enfrentarse a este examen, que resulta esencial para acceder a los estudios universitarios, y este 2026 no será la excepción. Como es habitual, las expectativas de los jóvenes son altas y la presión por obtener buenos resultados se intensifica.
Las pruebas de la selectividad se llevarán a cabo durante tres jornadas, en las que los alumnos deberán realizar exámenes que evalúan sus conocimientos en diferentes materias troncales, tales como Lengua y Literatura, Historia y una lengua extranjera. Además, se evaluarán asignaturas específicas, elegidas en función del bachillerato que cada estudiante haya cursado y las carreras a las que desee acceder. Esta configuración, instaurada a raíz de recientes reformas educativas, busca proporcionar a los estudiantes mayor flexibilidad para adaptar su formación de acuerdo a sus intereses académicos y profesionales.
El Ministerio de Educación, encargado de establecer las directrices para la evaluación, trabaja conjuntamente con las comunidades autónomas para asegurar el correcto desarrollo de las pruebas, que se realizarán simultáneamente a nivel nacional. A pesar de esto, cada comunidad autónoma tiene la facultad de introducir ligeras variaciones en las materias específicas, adaptándose a las singularidades educativas de cada región.
Los exámenes son objeto de revisiones periódicas para asegurar que se alineen con las necesidades educativas actuales. Por lo tanto, se anticipa que, al igual que en años anteriores, se implementen pequeños ajustes en el formato de las pruebas, con el objetivo de no solo evaluar el conocimiento teórico, sino también la capacidad de razonamiento crítico y la aplicación práctica de lo aprendido durante la etapa preuniversitaria.
La selectividad representa un paso fundamental en la trayectoria académica de los jóvenes, y su preparación suele comenzar con varios meses de antelación. Muchos centros educativos ofrecen apoyo adicional para ayudar a los estudiantes a enfrentar este desafío. Asimismo, las universidades organizan jornadas de puertas abiertas para orientar a los aspirantes sobre las diversas opciones académicas disponibles, lo que les permite tomar decisiones más informadas sobre su futuro.
En la edición de junio de 2026, se espera que la organización de las pruebas siga las normativas de seguridad y control que han caracterizado a este examen, asegurando así la equidad y objetividad en la evaluación de todos los estudiantes que desean ingresar a la educación superior.

