El colectivo «40 días por la vida» ha programado una serie de vigilias que se llevarán a cabo durante el periodo de Cuaresma, con el objetivo declarado de «acabar con el aborto a nivel local». Estas vigilias comenzarán el 18 de febrero, cuando los participantes se congregarán frente a clínicas de interrupción del embarazo. Según los organizadores, el propósito de estas acciones es rezar y «buscar soluciones pacíficas a la violencia del aborto».
No obstante, la iniciativa ha suscitado diversas críticas. Desde el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) se ha señalado que, aunque los promotores insisten en un enfoque «pacífico», las vigilias son interpretadas como una forma de coacción hacia las mujeres que han decidido ejercer su derecho a interrumpir su embarazo. Esta situación pone de relieve la tensión entre el derecho a manifestarse y el respeto por las decisiones personales de las mujeres en estas circunstancias.
El colectivo defensor del derecho al aborto argumenta que la presencia de personas en las puertas de las clínicas no solo busca expresar creencias, sino que también puede ser vista como un intento de influir en decisiones ya tomadas por las mujeres afectadas. Este debate sigue abierto y refleja las profundas divisiones que todavía existen en la sociedad en torno al tema del aborto.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

