En la ciudad de Toledo, cerca de 1.200 representantes sindicales de las cinco provincias de Castilla-La Mancha se unieron en una manifestación organizada por CCOO. Este evento, que tuvo lugar antes de una asamblea liderada por el secretario general del sindicato, Unai Sordo, reflejó las tensiones laborales actuales en la región. Durante la movilización, los participantes llevaron pancartas que hacían eco de diversos conflictos laborales, entre ellos los de las empresas Mahle y Pinasa, así como problemas en el sector del transporte sanitario. Además, se alzaron voces en contra de la criminalización de las huelgas y la alta siniestralidad en el trabajo.
La manifestación, que atrajo a un numeroso contingente de trabajadores, puso de manifiesto las inquietudes respecto a las condiciones laborales y la sensación de injusticias en el ámbito profesional. Las demandas expresadas durante el recorrido por las calles toledanas reflejan el anhelo de los empleados de la región por mejorar su situación laboral y recibir garantías para ejercer sus derechos sin temor a represalias.
El evento transcurrió en un ambiente de firmeza y determinación, sin incurrir en enfrentamientos, y mantuvo su enfoque en la lucha por un entorno de trabajo más justo y seguro. La participación de Unai Sordo en la posterior asamblea subrayó la importancia de este encuentro para CCOO, en un momento crítico para los movimientos laborales en España.
Con este acto, el sindicato busca resaltar la necesidad de un cambio en las políticas laborales que aseguren condiciones dignas para todos los trabajadores, evidenciando la fuerza y la unidad del colectivo en la defensa de sus derechos.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

