El municipio se alista para recibir diversas concentraciones los días 20 y 21 de mayo, como respuesta a los problemas crecientes que afectan a sus centros educativos. La comunidad educativa ha decidido alzar la voz para manifestar su preocupación por la evidente falta de infraestructuras adecuadas que permitan atender la demanda actual.
En particular, el CEIP San José de Calasanz ha acaparado mayor atención debido a las denuncias presentadas ante la Inspección de Trabajo. La situación de este colegio ha sido calificada como insostenible, ya que sus instalaciones no son capaces de alojar a la cantidad de estudiantes que necesitan un espacio adecuado para su formación. Esta carencia no solo compromete la calidad del aprendizaje, sino que también pone en riesgo la seguridad y el bienestar tanto de los alumnos como del personal docente.
La falta de infraestructuras se ha convertido en un problema urgente que demanda la intervención de las autoridades competentes. La comunidad educativa espera que las movilizaciones programadas sirvan para visibilizar la gravedad de esta problemática y para instar a las administraciones a implementar soluciones efectivas, tanto a corto como a largo plazo.
Las familias y docentes que lideran estas acciones buscan, además, que se reconozca su derecho fundamental a una educación de calidad, un derecho que debería estar garantizado por las instituciones gubernamentales. El mensaje que envían es contundente: la situación actual exige responsabilidad y compromiso por parte de quienes tienen la capacidad de facilitar un cambio significativo en el entorno educativo del municipio.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

