La situación de Paula y su pareja, quienes son los padres de Thiago, ha adquirido notoriedad en los medios de comunicación a raíz de su lucha por la inclusión de su hijo, que vive con un trastorno del espectro autista (TEA). El caso de Thiago, un alumno del CRA Miguel de Cervantes en Carboneras de Guadazaón, revela la falta de recursos adecuados para su educación, lo que ha generado un llamado urgente a la acción.
La Federación de Enseñanza de CCOO de Cuenca ha decidido respaldar la causa de la familia, enfatizando la importancia de contar con un Auxiliar Técnico Educativo (ATE) en el centro. Para los padres, este profesional es esencial para asegurar que su hijo reciba la atención necesaria en su proceso de aprendizaje. Sin embargo, la Administración suspendió este servicio después de solo un mes de implementación, lo que ha provocado la indignación de la familia y la comunidad educativa.
El reclamo de los padres va más allá de una solicitud; buscan la restitución inmediata de este recurso, que consideran vital para el desarrollo académico y social de Thiago. La preocupación se ha extendido entre familiares y miembros de la comunidad educativa, quienes subrayan la relevancia de contar con apoyos para fomentar un entorno inclusivo en las aulas y garantizar que todos los estudiantes, independientemente de sus circunstancias, tengan acceso a una educación equitativa.
La experiencia de Paula y su pareja ha puesto de manifiesto la necesidad de revaluar cómo se asignan los recursos en el ámbito de la educación especial. Hasta este momento, la ausencia de apoyo en la escuela ha representado un obstáculo considerable que, según los críticos, las autoridades deben abordar con urgencia. Es fundamental asegurar que todos los estudiantes, incluidos aquellos con TEA, cuenten con las herramientas necesarias para prosperar en un entorno educativo inclusivo y solidario.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

