Con la plantación de encinas, jaras y retamas, 624 escolares de cinco colegios de Alcázar de San Juan contribuyen esta semana a la ampliación del anillo verde que se está creando junto a la depuradora de la ciudad. Una iniciativa que partió, en origen, del C.P. Gloria Fuertes y que el Ayuntamiento recogió en el nuevo Plan de Educación Ambiental para hacerla extensiva a todos los centros escolares de la ciudad. La alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, acompañada por el concejal de Educación, Mariano Cuartero, se acercó a conocer el desarrollo de esta actividad.

La construcción de un futuro sostenible es uno de los objetivos del equipo de Gobierno alcazareño, un futuro que no sería posible sin la necesaria colaboración de todos los habitantes de la ciudad. Por este motivo, dentro del Plan de Educación Ambiental se incluyeron diferentes actividades, dirigidas a los ciudadanos más pequeños y al profesorado, encaminadas a la sensibilización, concienciación y cuidado del medio ambiente. La plantación de árboles autóctonos para crear un anillo verde entre la depuradora y el Parque Alces es una de estas actividades.

A lo largo de toda la semana, entre el 11 y el 15 de marzo, grupos escolares de cinco centros alcazareños, de los cursos de 3º y 4º de Primaria, están participando en la ampliación del anillo verde. 624 niños y niñas que plantarán otras tantas encinas, jaras y retamas -propias del bosque mediterráneo- que se sumarán a los 600 árboles que se plantaron durante el pasado curso.

“Esta actividad me parece una iniciativa magnífica. Que los niños y niñas planten su árbol y lo vean crecer, es una de las mejores de concienciación. Cuando pasen 20 años y pasen por aquí podrán contar que este anillo verde es suyo, porque participaron en crearlo”, comentó la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, que compartió en la mañana del jueves, 14 de marzo, esta actividad con uno de los grupos de escolares. “Es fundamental apostar por un futuro sostenible en el que participemos todos los vecinos y vecinas. Lo que están haciendo estos pequeños es un ejemplo más de corresponsabilidad ciudadana”.

A la construcción del anillo verde se sumará en los próximos meses una actividad que la primera edil ya anunció el pasado año, el “Bosque de la Vida”, sembrando un árbol por cada niño nacido en la ciudad. “Hemos contactado ya con las familias de todos los niños y niñas nacidos en 2018 para que participen. El Ayuntamiento donará los árboles que podrán plantar como recuerdo del nacimiento de sus hijos”.

La plantación del anillo verde es una actividad didáctica en la que los escolares, al tiempo que contribuyen a la preservación del medio ambiente, aprenden a diferenciar las diferentes especies de árboles propios de la zona y su función. Además, se divierten con una actividad paralela organizada por la Bola de Cristal, por la que descubren qué árbol está asociado a su fecha de nacimiento.

“Se trata de una experiencia muy positiva para niñas y niños, como así confirma el profesorado, que estos meses también se ha estado formando en educación ambiental, gracias a la colaboración del Centro Regional de Profesores”, comenta Pablo Pichaco, uno de los técnicos encargados del desarrollo de esta actividad. En cuanto a las especies elegidas, además de ser propias de la zona, se ha tenido en cuenta que los escolares quieren ver rápido los resultados. “La encina tarda mucho tiempo en brotar, pero la retama y la jara, que son arbustos, tardan menos y atraen insectos polinizadores, como las mariposas. En cuestión de un año o dos ya se podrá ver el resultado de estas plantaciones”.