La primera vuelta de la Liga Asobal 25/26 ha dejado un saldo muy positivo en términos de asistencia, con un total de 197.445 espectadores, lo que representa un incremento del 12,6% respecto a la temporada anterior y un notable aumento del 37% en comparación con la campaña 23/24. Este crecimiento no solo refleja la popularidad del balonmano en España, sino también el avance consolidado de los clubes en la liga.
Uno de los principales protagonistas de esta mejora ha sido el Balonmano Caserío, que ha destacado por su impresionante capacidad para atraer público. En su pabellón, el Quijote Arena, se estableció un récord de asistencia en un partido, con 5.514 aficionados presentes durante el enfrentamiento contra el Barça. Además, el club se ha posicionado en el primer lugar del ranking de asistencia media, con un promedio de 3.653 espectadores por encuentro, lo que subraya su atractivo y el apoyo de la comunidad local.
El crecimiento del balonmano es particularmente evidente en Ciudad Real, donde el interés por el deporte se ha incrementado notablemente. El Balonmano Caserío ha sido fundamental en este fenómeno, y la ciudad se ha afirmado como uno de los actuales epicentros del balonmano nacional. La afición local ha demostrado una clara pasión por el deporte, consolidando a Ciudad Real en el panorama deportivo español y asegurando que el balonmano ocupe un lugar destacado en la cultura deportiva de la región.

