Este lunes se ha inaugurado la rehabilitación y musealización de la fortaleza del Castillo de Garcimuñoz, evento que reunió al presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, y al alcalde de la localidad, Justo López, junto a los arquitectos responsables, Míchel Muñoz y Santiago Domínguez, así como a un grupo de vecinos. La obra, que ha requerido una inversión de 240.000 euros, ha permitido mejoras en la recogida de aguas, la consolidación de restos arqueológicos y trabajos en los lienzos de la muralla.
La Diputación de Cuenca ha destacado que esta intervención no solo revitaliza la estructura del castillo, erigido por Don Juan Manuel sobre las ruinas musulmanas de la fortaleza de Hamal, sino que también pone en valor las obras del horno realizadas por Alfonso de Aragón, primer marqués de Villena. Martínez Chana subrayó la importancia de invertir en el patrimonio provincial, añadiendo que este tipo de proyectos no solo conservan la cultura, sino que también generan un impacto económico y social significativo.
La restauración del castillo forma parte del área de Patrimonio, que ha recibido en los últimos años una inversión total de 14 millones de euros. En este sentido, el presidente provincial resaltó los datos turísticos positivos que la región ha experimentado, indicando que este sector está contribuyendo al crecimiento económico del entorno rural conquense.
El alcalde de Garcimuñoz destacó que la finalización del proyecto trasciende lo arquitectónico, considerándolo un símbolo de la localidad que representa la identidad del municipio. Santiago Domínguez, uno de los responsables arqueológicos de la intervención, señaló que la mejora también ofrece una experiencia enriquecida a los visitantes, gracias a la ampliación de la musealización, que ahora incluye una colección de armas y elementos de vida cotidiana desde la época musulmana hasta la baja Edad Media.
El Castillo de Garcimuñoz, con una historia que abarca desde una ocupación islámica tardía hasta su reconquista por Garcimuñoz, un personaje de la corte de Alfonso VIII, ha visto crecer su relevancia desde que, en el siglo XIV, el infante D. Juan Manuel lo convirtió en su capital, estableciendo así las bases del Marquesado de Villena. Desde 1949, el castillo está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), y el pueblo circundante recibió esta misma categoría en 2002. La actual construcción del castillo se levantó sobre una antigua fortaleza de yeso, utilizando técnicas de encofrado o tapial.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

