En una reciente rueda de prensa celebrada en Toledo, la consejera Portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, anunció la autorización por parte del Consejo de Gobierno para la adquisición de vacunas contra el herpes zóster para el año 2026, con una inversión que supera los 7,5 millones de euros. Esta medida forma parte de la estrategia de inmunización en la región, alineada con las recomendaciones del Ministerio de Sanidad.
Padilla destacó que se adquirirán 60.000 dosis, destinadas a personas de 65 y 80 años a lo largo del año, así como a aquellos que pertenecen a grupos de riesgo. Desde 2023, Castilla-La Mancha ha implementado de forma sistemática esta estrategia de vacunación, incorporando cada año a las cohortes que alcanzan las edades indicadas.
La portavoz subrayó la prevalencia y el impacto del herpes zóster, cuya incidencia aumenta significativamente a partir de los 50 años, sobre todo en mujeres y personas con compromisos del sistema inmunológico. Aunque la enfermedad tiene una mortalidad baja, puede provocar complicaciones severas, incluyendo la neuralgia postherpética, que conlleva un dolor intenso y una notable disminución de la calidad de vida.
Con la adquisición de la vacuna, que puede reducir hasta un 97% los casos en adultos sanos mayores, el Gobierno regional busca proteger a la población vulnerable. Además, Padilla aseguró que la vacuna es segura y se puede administrar incluso a personas inmunodeprimidas.
Aprovechando la ocasión, la portavoz hizo hincapié en el aumento significativo de la población mayor de 65 años en Castilla-La Mancha, que actualmente representa cerca del 22%. Ante este panorama, se prevé que para 2026 se destinen más de 38 millones de euros a políticas de vacunación, un aumento notable respecto a los cinco millones invertidos en el último periodo de la legislatura 2011-2015, lo que equilibra un incremento del 700%. Según Padilla, este esfuerzo refleja una estrategia “planificada, preventiva y sostenida” en el tiempo, enfocada especialmente en la protección de los ciudadanos más mayores y vulnerables.
En su intervención, Padilla defendió la importancia de las vacunas como uno de los grandes logros de la salud pública, argumentando que salvan vidas y previenen complicaciones severas que podrían causar secuelas importantes. Asimismo, enfatizó que la prevención es la forma más eficiente de reducir el sufrimiento humano y asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario.
Por último, la portavoz hizo un llamado a la reflexión ante los discursos negativos sobre las vacunas, afirmando que la base de cada una de ellas reside en décadas de investigación rigurosa. En este sentido, apuntó que la importancia de los planes de vacunación se fundamenta en evidencia científica y en la responsabilidad institucional.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

