En la sesión de control al Gobierno celebrada en el Congreso de los Diputados en Madrid, Pedro Sánchez anunció la desclasificación de documentos relacionados con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, calificándolo como «un gran día para la democracia». Durante su intervención, en respuesta a la diputada Mertxe Aizpurua, destacó la relevancia de la transparencia como pilar fundamental para consolidar la democracia y la cultura en el país. Asimismo, pidió apoyo parlamentario para la aprobación de la Ley de Información Clasificada, que pretende reemplazar la Ley de Secretos Oficiales de 1968.
En el transcurso de la sesión, el presidente abordó cuestiones laborales, afirmando que España ha triplicado la creación de empleo en comparación con Estados Unidos y resaltando el incremento de jóvenes trabajando durante su mandato. Sánchez también hizo hincapié en el crecimiento económico del país, destacando las políticas distributivas del Gobierno, como el aumento del Salario Mínimo Interprofesional y la revalorización de las pensiones.
Con respecto a las políticas para Cataluña, el presidente afirmó que el Gobierno ha cumplido con sus compromisos en términos financieros y de infraestructura. Mencionó un incremento de «60.000 millones de euros» en la financiación destinada a la región, de los cuales 8.000 millones serán utilizados para la modernización de Rodalies. Además, subrayó las reducciones fiscales implementadas para pequeñas y medianas empresas, así como para las rentas bajas, y los ahorros generados por la nueva Ley de Vivienda.
Finalmente, Sánchez defendió la aprobación de un real decreto de medidas sociales que incluye el Ingreso Mínimo Vital y la protección de consumidores vulnerables contra el corte de suministros básicos. En respuesta a Miriam Nogueras, portavoz de Junts, quien cuestionó la relación del Gobierno con los grupos catalanes, el presidente desmintió que el decreto estuviera relacionado con la ocupación de viviendas, rechazando así cualquier crítica en este sentido.

