El PSOE de Castilla-La Mancha ha exigido a los alcaldes del Partido Popular (PP) en la región que se retracten de su reciente campaña en la que aseguraban que el denominado «canon del agua» era una imposición del presidente Emiliano García-Page. Según el PSOE, esta afirmación es errónea, ya que el canon en cuestión es una obligación derivada de las directivas europeas, algo que fue reconocido por el alcalde de Quismondo en un tribunal.
Sergio Gutiérrez, secretario de Organización del PSOE de Castilla-La Mancha y diputado nacional, hizo este planteamiento durante una rueda de prensa, donde anunció que el reconocimiento judicial se enviará a todos los alcaldes del PP de la comunidad autónoma para que rectifiquen sus declaraciones. Gutiérrez criticó la estrategia del PP en la región, encabezada por Paco Núñez, por basarse en «mentiras e insultos». Afirmó que el canon del agua ha sido utilizado como eje de una campaña de desinformación que los hechos han desmentido.
Ante la falta de retractación por parte de los alcaldes populares, Gutiérrez advirtió que el PSOE podría tomar medidas legales. Recordó que el PP ya había lanzado el año pasado una campaña en la que se referían al canon en términos peyorativos como el «canon de Page». Además, subrayó la mala utilización de recursos públicos con fines partidistas.
La tensión política se ve incrementada por la reciente deserción de Carlo Angrisano, secretario general de Nuevas Generaciones a nivel estatal, quien ha expresado su deseo de votar por Vox. Gutiérrez advirtió que el PP de Castilla-La Mancha es percibido como el «más faltón, más mentiroso y más radical» de todo el país, lo que está provocando la migración de simpatizantes hacia Vox.
En el ámbito sanitario, Gutiérrez comparó el enfoque del gobierno de García-Page con el de otras comunidades gobernadas por el PP. Según él, el gobierno regional está abordando los desafíos en la sanidad pública ampliando infraestructuras y aumentando el presupuesto, a diferencia de las estrategias del PP que tienden a recortar y privatizar.
En conclusión, la situación política en Castilla-La Mancha se encuentra marcada por las tensiones entre el PSOE y el PP, con acusaciones mutuas de desinformación y radicalización, en un contexto donde las directivas europeas y los desafíos en la sanidad pública amplifican la disputa partidista.
vía: Diario de Castilla-La Mancha


