La situación en el Grupo Losán ha alcanzado un estado crítico, de acuerdo con las denuncias de los trabajadores de sus diversas fábricas en España. La espera prolongada por la llegada de un nuevo inversor ha generado una creciente inquietud e inestabilidad entre los empleados, quienes se ven sumidos en un clima de incertidumbre acerca de su futuro laboral. Sin una explicación clara sobre el atraso en este proceso de inversión, la moral dentro de las instalaciones se ha visto seriamente afectada.
Los trabajadores han cuestionado la gestión del grupo, atribuyendo la demora a una falta de respuestas y soluciones que podrían transmitir un mínimo de seguridad y confianza. Esta prolongada espera no solo afecta el rendimiento laboral de los equipos, sino que también tiene repercusiones personales significativas para muchos empleados, quienes sienten que están atravesando una angustiosa y prolongada crisis.
El impacto de esta situación se extiende más allá de los límites de las fábricas, afectando también a las familias de los trabajadores. La comunidad laboral del Grupo Losán anhela con urgencia una resolución que devuelva la estabilidad necesaria para retomar las operaciones normales en todas las instalaciones del grupo. Mientras tanto, la incertidumbre sigue pesando sobre el día a día de los empleados, quienes permanecen expectantes ante un futuro que aún no ofrece claridad.
Fuente: CCOO Castilla-La Mancha.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

