En las bibliotecas, el cómic está reclamando su lugar como una forma legítima de lectura, y esta reivindicación es más que necesaria. S.R. Ranganathan, un pionero en el ámbito bibliotecario, dejó un legado con sus leyes que destacan la importancia de conectar a los lectores con los libros adecuados. Entre sus principios se encuentran «A cada lector su libro» y «A cada libro su lector», que reflejan la esencia del servicio bibliotecario. Con ello en mente, es fundamental reconocer el cómic como un género que, a pesar de ser históricamente subestimado, tiene mucho que ofrecer.
Por años, el cómic fue visto como una forma de literatura menor, pero en la actualidad se encuentra en un momento de apogeo. La industria del cómic ha demostrado que es capaz de explorar temas complejos, ofrecer narrativas creativas y transportar a los lectores a mundos extraordinarios. No solo sirven como entretenimiento, sino que también funcionan como una herramienta educativa enriquecedora. Las historias que encontramos en los cómics cubren un amplio espectro de emociones y experiencias, permitiendo un acceso a diversas narrativas y cultivando la imaginación de quienes los leen.
Es importante recordar que, aunque no todos prefieren el cómic, su valor no debe ser subestimado sin una evaluación justa. Las bibliotecas se perfilan como puntos de partida ideales para explorar este género, ofreciendo una selección variada que puede atraer a lectores de todas las edades. El reconocido autor Arturo Pérez-Reverte destacó la influencia de Francisco Ibáñez, un maestro del cómic, al afirmar que «nadie convirtió a tantos niños en lectores adultos», poniendo de manifiesto el papel crucial que los cómics pueden desempeñar en la formación de nuevos lectores.
En la Biblioteca de Azucaica, se ha inaugurado un nuevo espacio dedicado al cómic clásico, fomentando el descubrimiento y la exploración de este medio. Esta iniciativa invita tanto a niños como a adultos a visitar la biblioteca, hojear la colección de cómics y llevárselos en préstamo. El universo del cómic está repleto de historias cautivadoras y únicas que esperan ser descubiertas.
En un mundo donde las opciones de lectura son vastas, es el momento perfecto para abrir las páginas de un cómic y dejarse llevar por sus narrativas. La historia está a la espera de ser contada, y las bibliotecas están aquí para ser el puente entre los lectores y las historias que pueden cambiar sus vidas.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

