Bruselas ha sido el escenario, este 3 de marzo de 2026, de un diálogo de alto nivel sobre la Política Agraria Común (PAC) y el desarrollo rural, donde el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha expresado su firme rechazo a ciertas propuestas que considera podrían debilitar la política agraria en la Unión Europea. En la reunión, García-Page estuvo acompañado por altos cargos de la Junta, quienes apoyaron su postura.
El presidente autonómico ha cuestionado la dirección que está tomando la PAC, al considerar que se está produciendo un proceso de nationalización que puede llevar a una confusión en su estructura y objetivos. García-Page ha indicado que es imprescindible discutir el modelo actual, sugiriendo que una reforma superficial no sería suficiente si no se aborda de fondo el concepto y la distribución de la PAC.
Otro de los puntos que planteó García-Page durante su intervención fue la incoherencia de la propuesta de la PAC en relación con los resultados de las últimas elecciones europeas y con los objetivos estructurales del bloque comunitario. Ha puesto de manifiesto su preocupación por la posibilidad de no alcanzar el objetivo del 25% de producción de agricultura ecológica, así como por la dificultad que esto podría presentar para atraer a jóvenes al sector agrario.
El presidente de Castilla-La Mancha también refirió que la propuesta actual podría ser considerada como «rupturista» en lugar de una mera transición, argumentando que podría resultar en un detrimento de la seguridad alimentaria, un aspecto que él considera fundamental para la cohesión y la estabilidad del sector agrícola.
García-Page concluyó expresando su convicción de que la discusión sobre la PAC podría llegar a un consenso más amplio si se produce en el seno del Comité de las Regiones, lo que indicaría una alineación con la mayoría de los Estados miembros de la Unión Europea.
vía: Diario de Castilla-La Mancha


