Iglesias y Parroquias de Alcázar de San Juan

Parroquía Santa María la Mayor

Es la iglesia más antigua de la localidad. Sus orígenes son inciertos. Cuenta la leyenda que los íberos fueron los primeros que dedicaron este templo al culto a la diosa Ana, los romanos por su parte lo dedica­rían a Hércules y sobre las ruinas de este templo en época visigoda se edificaría otro templo cristiano. Con la invasión árabe, en el 711 el recinto se convertiría en mezquita y con la reconquista el templo volvería nueva­mente al cristianismo.

En el año 1226 la iglesia de Santa Maria la Mayor es declarada parroquia y pasa a pertenecer a la Orden de San Juan, que dedicó la iglesia a la Asunción de Nuestra Señora. El propio rey Alfonso X el Sabio en el siglo XIII en sus famosas cantigas dedicaba el número 246 a la aparición de la Virgen en Alcázar.

La orden de San Juan dejó su impronta en la iglesia con su propia cruz de San Juan, que se encuentra tallada en yeso, madera, hierro y piedra por todo el templo. De esta época es la parte románica del templo, aunque la mayor parte se reconstruye años después siguiendo los preceptos del estilo renacentista, tal y como se aprecia en su interior y exterior. También está presente el estilo barroco, como el altar mayor y el camarín de la virgen de 1742.

Las zonas más destacables del exterior están levantadas en sillares labrados de piedra de arenisca roja, como los zócalos esquinales, las portadas o las zonas de mayor resistencia. El ladrillo completa el resto de la fachada, disponiéndose en hileras verticales y horizontales. Se aprecian los contrafuertes a lo largo de sus paredes laterales. Sus ventanas son más bien pequeñas, adinteladas, rematadas con motivos vegetales y con rejas decoradas con la cruz de San Juan

En nuestros días carece de torre-campanario, pero la tradición cuenta que tuvo dos torres: una de construcción muy antigua, podía ha­ber sido una construcción romana o alminar árabe y otra construida en 1632 situada en el lado derecho del actual coro, y que quedó quebrantada a consecuencia de un cañonazo francés, desplomándose la noche del 24 de abril de 1844. Sus campanas se colocaron días después provisionalmente en el Torreón del Gran Prior hasta que se reedificara otra torre, cosa que nunca ocurrió, por lo que aún siguen en su terraza.

El templo tiene planta de cruz latina conformada por tres naves. Su techumbre está marcada por bóvedas de yeso, siendo la central una bóveda de cañón.

El retablo del altar mayor se construyó en 1595 y se dedicó a la Asunción de María. Fue encargado a Diego Barroso y a su hermano Miguel, quien elaboró las pinturas del mismo.

A los píes de la iglesia, debajo del coro se encuentra la pila bautismal de siglo XIV donde según la tradición fue bautizado Miguel de Cervantes Saavedra. El Camarín de la Virgen del Rosario se le añade a la iglesia en el año 1742, cuando todavía están vigentes los cánones artísticos del Barroco, y en su camino de evolución hacia el Rococó.

La imagen de la Virgen del Rosario actualmente preside la iglesia. Su devoción proviene del siglo XVI, a la que llamaban del Naval, porque según la tradición se apareció en la batalla de Lepanto. En 1954 se la de­claró oficialmente Patrona y Alcaldesa Perpetua de Alcázar de San Juan

Parroquía Santa Quiteria

El aumento de población experimentado por la villa en el siglo XV, pasando de los mil vecinos y el crecimiento urbanístico hacia la zona norte de la localidad motivaron la construcción de una nueva parroquia, además de Santa María, produciéndose en 1511 la división territorial de Alcázar entre ambas y por consiguiente el reparto de beneficios y rentas entre las mismas. El templo pertenecía a la Orden de San Juan, aunque la cruz de malta no se muestra en las paredes del templo.

La construcción comenzada en el siglo XV quedó pequeña ante al cada vez mayor población. En la segunda mitad del siglo XVI se emplean para la iglesia unos planos de Juan de Herrera, constructor de El Escorial, traídos por el alcazareño Miguel Barroso, que había trabajado junto al maestro como pintor y arquitecto.

El edificio sufrió un incendio en 1785 tras ser alcanzado por un rayo, que no logró apagarse en toda la noche, y la iglesia quedó muy dañada. Esto permitió levantar un templo nuevo empleando lo que pudo salvarse del anterior, finalizando en 1796.

En 1921 la iglesia sufrió un importante derrumbe que afectó a gran parte del templo, perdiendo la torre campanario. También durante la Guerra Civil el edificio perdería su archivo parroquial, sus retablos, pinturas y reliquias.

El exterior del edificio muestra su carácter austero pero seguidor de unas líneas de estilo barroco influido por los rasgos clasicistas y manieristas que marcaron las formas de la primera etapa de construcción, con cierta similitud con el Escorial. El material principal que se observa en sus muros es el sillar labrado de arenisca rojiza, muy empleada en la localidad. Sin embargo, no se emplea la arenisca para las dovelas de los arcos, para las cuales se emplea el ladrillo.

Son escasos los vanos que abren el edificio al exterior, ya que aquellos con los que contaba fueron tapiados a fin de asegurar el edificio y evitar futuros derrumbes. Desde el exterior puede, además, observarse la cúpula que corona la iglesia, sostenida sobre un cimborrio cubierto por un tejado a cuatro aguas.

La torre hoy desaparecida, y en cuyo lugar se localiza la casa parroquial, fue edificada en el siglo XVI. Pudo haber estado coronada por un chapitel con aguja, que se tejaría tras el derrumbe. En él podía observarse el reloj hasta 1725, así como las tres campanas, que fueron fundidas en 1655. Llegó a existir otra torre provisional, edificada en el siglo XX en mampostería, pero se eliminaría en la última restauración del edificio. Actualmente, las campanas se encuentran en el interior de la iglesia.

En su interior observamos que se trata de una iglesia con tres naves comunicadas entre si por arcos. La nave central está cubierta por una bóveda de cañón apoyada en arcos fajones que distribuyen el peso a grandes pilares de piedra. A su vez, el crucero queda cubierto por una gran cúpula que se alza sobre pechinas, decoradas con pinturas al temple y yesería que muestran los diferentes emblemas de las órdenes militares. En el presbiterio, plano por completo, se observa la imagen de Cristo en la cruz. La nave lateral izquierda está cubierta por un juego de nervaduras, de manera similar a las bóvedas góticas de terceletes; es un resto del lugar en que un día se encontró la capilla dedicada a los Peregrinos.

Una capilla de gran valor es la que actualmente guarda la imagen de la Virgen del Rosario, cuyo retablo actúa a su vez de trono tallado en madera y cubierto de pan de oro.

Iglesia convento San Francisco

Católico, fue el principal promotor de la construcción de la iglesia de San Francisco. Ante la posesión del Priorato de León por parte de la Orden de San Juan, a modo de agradecimiento, este donó una serie de terrenos a las afueras de Alcázar donde se levantarían el convento y la iglesia dedicados a la advocación de San Francisco de Asís, tal y como cita un grabado sobre la entrada

Se opina que los arquitectos encargados de levantar el templo debieron ser los mismos que los encargados de erigir Santa Quiteria. Serían las donaciones de los alcazareños las que permitirían la construcción de la iglesia. Se dice, incluso, que fueron los propios vecinos quienes se encargaron de transportar el material a la población, o que las campanas se realizaron con monedas de oro fundidas y donadas por los alcazareños.

La construcción pasaría a ser denominada como Universidad de Alcázar o de San Francisco, ya que con los años acogería dos cátedras nacidas en 1619: la de Gramática y la de Artes, adaptándose también las cátedras de Teología, Filosofía y Teología Moral.

El paso del tiempo llevaría a la iglesia de San Francisco a jugar el papel de templo, hospital, cuartel, centro de la Academia Cervantes, internado y capilla.

La portada se hizo en la última restauración de la iglesia en los años 80. Presenta características renacentistas y está edificada con piedra de sillería. En la parte inferior se halla el acceso al templo, con arco de medio punto, flanqueado por dos pilastras acanaladas: con decoración vegetal, y en la clave puede verse un angelito alado.

La Torre llama la atención por su gran altura y tamaño, de 35m de altura, planta cuadrada y cuatro cuerpos. El conjunto está cubierto por pizarra empleada a modo de tejas curvas que se disponen a dos aguas que deja apreciar la diferencia de altura entre la nave central y las laterales. Es curioso el dato de la cara norte del edificio, que fue completada por materiales reutilizados, extraídos de las lápidas del que fue el antiguo cementerio del convento.

El templo posee planta de cruz latina con tres naves, con una cabecera poligonal de tres lados y un crucero de 20 metros. Sobre el atrio, que se encuentra a los pies del edificio, se alza el coro sostenido por un arco escarzano.

En el lado derecho de la capilla central aparece una calavera situa­da como elemento decorativo de la ménsula, coronado por un pergamino con una inscripción y un cordón franciscano. La simbología de la calavera podría ser la fugacidad de la vida. La muerte se presenta como fin de la existencia y como etapa obligada antes de la consecución del triunfo. También hay una imagen de San Francisco como predicador.

Lo cubre un complejo sistema de bóvedas en forma de estrellas, más complejas cuanto más importantes son las zonas del edificio. Las columnas tienen capitel de estilo plateresco, estilo que también se aprecia en los ventanales. Las bases de las columnas y pilares tienen una bella decoración floral enmarcada en molduras que sobresalen. Cada flor es diferente entre si. En la nave central, los capiteles quedan unidos por una faja creando así capiteles corridos, que son decorados con hojas de acanto

Iglesia y Convento de la Santísima Trinidad

 

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