La mañana de este lunes marcó un punto de inflexión para el CF La Solana, ya que Julián Falcón ha dejado de ser el entrenador del equipo. La decisión fue tomada en una reunión entre el técnico canario y la directiva, donde se acordó rescindir su contrato tras un año y medio de colaboración que incluyó un ascenso a Tercera RFEF y un tiempo en la categoría nacional.
La reciente derrota ante el Marchamalo por 2-5, que dejó al equipo en una situación crítica y provocó el descontento de los aficionados, se ha señalado como el detonante de esta decisión. Aunque la situación competitiva venía deteriorándose desde hace tiempo, especialmente después de que Falcón anunciara su marcha en diciembre y decidiera continuar tras la presión de la plantilla, el clima de frustración había ido creciendo a medida que el equipo, desde su última victoria el 30 de noviembre, apenas ha logrado cuatro empates en las últimas ocho jornadas.
Con el CF La Solana acuciado por la necesidad de mejorar su rendimiento, ahora la directiva se enfrenta al desafío de encontrar un nuevo entrenador que no solo tenga la capacidad de retornar al equipo a una senda competitiva, sino que también pueda restaurar la confianza y la moral de los jugadores. La tarea no será fácil, dado que el club se encuentra peligrosamente cerca de los puestos de descenso, a solo tres puntos de la zona de posible arrastre en la Segunda RFEF.
La afición, que ha mostrado su malestar de manera explícita tras las últimas actuaciones del equipo, espera que la próxima decisión en el banquillo sea un acierto que permita recuperar esas sensaciones positivas que han caracterizado a La Solana en otros momentos. Con el futuro incierto, el club no tiene tiempo que perder y ya ha abierto el proceso de selección para determinar el próximo líder de un equipo que cuenta con potencial y recursos para revertir su situación.

