El Gobierno de Castilla-La Mancha ha vuelto a rechazar la propuesta de rebaja fiscal presentada por el Grupo Parlamentario Popular en las Cortes. El consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, argumentó que esta medida no solo desajustaría las cuentas públicas, sino que además favorecería únicamente a quienes tienen una mayor capacidad económica, dejando de lado las necesidades de la ciudadanía en general.
Durante un intenso debate en el pleno, Ruiz Molina cuestionó la credibilidad fiscal del PP, resaltando que sus propuestas remiten a políticas del pasado que condujeron a recortes. «Ya viene Paco con las rebajas. Parece ser que para el señor Núñez ha comenzado otra vez la campaña electoral», dijo el consejero. En particular, criticó la eliminación del impuesto de sucesiones, que actualmente afecta al 2% de los contribuyentes, y apuntó que esta eliminación podría perjudicar a 65.700 contribuyentes al reducir bonificaciones.
Desde el PP, el viceportavoz adjunto, Santiago Serrano, defendió la necesidad de eliminar lo que consideran una «asfixia fiscal» en Castilla-La Mancha. Exigieron al Gobierno que reembolse a los ciudadanos el esfuerzo económico extra que aseguran haber realizado desde 2015. Propusieron medidas como la deflacción de los tramos del IRPF y la reducción de impuestos patrimoniales, buscando equiparar la situación económica de la región a la de otras comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular.
Paco Núñez, presidente del PP, reiteró su apuesta por la disminución de impuestos, indicando que esto permitiría a los ciudadanos disponer de más dinero, fomentando así el consumo y la recaudación. También advirtió que, si su propuesta no se aprueba, implementará estas medidas después de las próximas elecciones.
El parlamentario de Vox, Francisco José Cobo, criticó tanto al PSOE como al PP por la gestión de una deuda pública que ya supera los 16.000 millones de euros. En su lugar, propuso reducir el gasto en políticos en vez de aumentar la presión fiscal, sugiriendo que la región se encuentra al borde de una «quiebra técnica» que requiere intervención financiera.
Por su parte, la diputada socialista Silvia Fernández subrayó que el Gobierno regional ha optado por congelar los impuestos y se ha comprometido a reforzar el estado del bienestar y la actividad económica.
El debate finalizó con la votación de varias enmiendas, de las cuales nueve fueron rechazadas, incluida la propuesta del PP y de Vox para crear un entorno fiscal favorable. En cambio, se aprobó la enmienda del PSOE, que busca mantener la presión fiscal actual.
vía: Diario de Castilla-La Mancha