El índice de precios de consumo (IPC) subió un 3,1% en Castilla-La Mancha en junio respecto al mismo mes del año anterior, un repunte que tiene en la vivienda a su principal impulsor.
El encarecimiento afecta tanto a quienes buscan comprar como a quienes alquilan, que ven cómo las rentas suben más deprisa que hace unos años. Para muchas familias de la región, ese sobrecoste se suma al de otros bienes y servicios básicos, y erosiona el poder adquisitivo del hogar.
La presión llega a la mesa de negociación salarial
El repunte del IPC ha reavivado el debate sobre si los salarios en Castilla-La Mancha suben al mismo ritmo que los precios. Sindicatos y organizaciones empresariales negocian mejoras salariales que permitan a los trabajadores recuperar parte del poder de compra perdido, en un contexto en el que la vivienda concentra buena parte de la presión sobre los presupuestos familiares.
No es la primera vez que el desajuste entre salarios y vivienda genera alarma en la región. UGT Castilla-La Mancha ya urgía a cerrar la brecha entre salarios y precios de la vivienda hace unos meses, mientras que desde la oposición regional el PP ha reclamado al Gobierno de Page medidas frente a la inflación, en un debate que sigue sin resolverse.
Encontrar el equilibrio entre el alza de precios y el crecimiento salarial es, para técnicos y sindicatos, la clave para evitar que la brecha se ensanche y para que las familias castellanomanchegas no pierdan más capacidad de compra en los próximos meses.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto subió el IPC en Castilla-La Mancha en junio?
Un 3,1% interanual, según los últimos datos disponibles.
¿Qué sector impulsa más la subida de precios?
La vivienda, tanto en compra como en alquiler.
¿Qué piden los sindicatos ante esta situación?
Revisar los salarios para que no pierdan poder adquisitivo frente a la inflación.
¿Es la primera vez que se denuncia esta brecha?
No, UGT Castilla-La Mancha ya había alertado antes sobre la distancia entre salarios y precios de la vivienda.

