Los patios de la Diputación de Ciudad Real han acogido en la mañana del martes 30 de enero de 2018 la primera conmemoración institucional en memoria y recuerdo de los vecinos y vecinas de la provincia que perdieron la vida durante la represión franquista, un homenaje que el presidente de la institución provincial, José Manuel Caballero, ha dicho que han concebido como “un acto de justicia y dignidad” para con las víctimas y sus familias.

Mapas de Memoria

Caballero ha explicado que entendieron que había tarea para encomendar a investigadores, historiadores y antropólogos, que se necesitaba un trabajo multidisciplinar de profesionales con experiencia, reconocimiento y credibilidad en este campo. De ahí que buscaran la colaboración de los profesores de la UCLM e impulsaran el convenio con el Centro de Estudios de Memoria y Derechos Humanos (CIEMEDH) perteneciente a la UNED, motivo por el que ha agradecido la presencia de su rector, Alejandro Tiana, aunque su primer saludo ha sido para los familiares de las víctimas.

El presidente de la Diputación ha indicado, asimismo, que el proyecto “Mapas de Memoria” no acaba hoy con la entrega del estudio que reconoce a 3887 víctimas, de las que 85 son mujeres -precisamente ayer sumaron otra más, una socuellamina que estaba en prisión y fue traslada al hospital de Tomelloso-, sino que a partir de ahora los investigadores que colaboran en este proyecto de recuperación de la memoria democrática de la provincia, seguirán contando con la colaboración institucional y económica de la Diputación provincial.

 

En el acto institucional de homenaje a los represaliados durante la dictadura franquista en la provincia de Ciudad Real, celebrado en la Diputación Provincial, han intervenido junto al presidente José Manuel Caballero, el rector de la UNED, Alejandro Tiana Ferrer, y los profesores Francisco Alía, catedrático de Historia de la Universidad de Castilla-La Mancha, y Julián López García, director del Centro Internacional de Estudios de Memoria y Derechos Humanos y responsable del equipo de esta investigación.

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Presidente de la Diputación

Caballero ha querido dejar claro que homenajear y recuperar la memoria de los que sufrieron humillaciones, persecución, tortura y muerte, no es abrir heridas, es cicatrizarlas, “porque el mejor cicatrizante, es la justicia y el reconocimiento de la dignidad de aquellos a los que pretendieron arrebatársela, con la seguridad de que jamás lo consiguieron”.

Por eso -ha dicho- se decidió poner en marcha un programa de recuperación de la memoria democrática de la provincia de Ciudad Real, con el ánimo de hacerlo con rigor científico y académico, “apartándonos de cualquier interés partidista, dejando a un lado nuestras propias convicciones ideológicas, nuestras motivaciones personales y nuestras vivencias familiares”.

Por otro lado, ha querido dejar claro que en todo este proceso y en el acto institucional de hoy no se trata de ir “contra nadie”, pero sí de ir de la mano con aquellos que defendieron los valores que han permitido que en la actualidad haya hombres y mujeres gobernando las instituciones para mejorar la vida de la gente.

Y ha afirmado que han querido recuperar la memoria desde el convencimiento de que recordar a los que sufrieron un padecimiento injusto es la mejor manera de asentar un futuro de convivencia de paz y libertad. “Somos porque tenemos memoria. Cada uno de estos 3887 hombres y mujeres, tienen derecho a su memoria, a ser recordados por lo que verdaderamente eran y no por lo que les acusó y condenó un régimen ilegitimo y criminal”. Así fue condenado por unanimidad por el Congreso de los Diputados el 20 de noviembre de 2002, según ha remarcado.

El presidente de la Diputación ha referido, asimismo, que el régimen franquista se cebó reprimiendo y violando los derechos humanos, especialmente de los trabajadores y trabajadoras, de las gentes de la cultura y la educación, y de los afiliados de las organizaciones políticas y sindicales que les representaban.

Rector de la Uned

Alejandro Tiana, rector de la UNED ha señalado que este es un primer paso para recuperar la memoria histórica. Se ha mostrado orgulloso de contar con un equipo de investigación serio y riguroso y de colaborar con la Diputación Provincial de Ciudad Real. “Es fundamental estar seguros de lo que estamos haciendo y cerrar dignamente lo que ha supuesto la represión franquista por lo que me gustaría como Universidad colaborar en esta tarea”, ha comentado, apuntando su satisfación por contribuir modestamente con esta aportación histórica  y seguir en la tarea de la recuperación de la memoria y la dignificación de los represaliados.

Francisco Alía

Por su parte, Francisco Alía ha aclarado que a pesar del avance que se ha hecho con esta investigación todavía no se está en condiciones de ofrecer datos definitivos sobre las víctimas represaliadas durante la dictadura franquista “y en muchos casos va a ser imposible porque no hubo registros civiles y va a hacer falta mucho tiempo para ir desempolvando todos los archivos”

Alía ha destacado que la provincia de Ciudad Real es una de las provincias de España mejor investigadas y ha agradecido a la Diputación el apoyo a esta investigación y a perpetuar una reparación de este problema.

Julián López

Julián López García, director del Centro de Estudios de Memoria y Derechos Humanos de la UNED ha mostrado también su agradecimiento a la Diputación por el apoyo prestado a la investigación iniciada hace ocho años. “Desde entonces hemos visitado centenares de casas y es como si nos estuvieran esperando”.  Y ha asegurado que la recuperación de la memoria histórica se debe fundamentalmente a las mujeres de la provincia.

Ha indicado asimismo que la relación de las cerca de 4.000 víctimas todavía no ha terminado y se seguirá engrosando porque hay una relación de “suicidios” que está en la lista de dudosos, aunque es prácticamente asociable a la represión franquista.

Ha incidido en que Ciudad Real es la provincia con más víctimas mortales de la posguerra, matizando que esa brutal represión que se produjo en ella se contabiliza con 2.800 fusilamientos, una gran cantidad de muertos por garrote vil; 850 fallecidos en prisiones y en intentos desesperados de evasión, así como que se han encontrado muchos muertos de la provincia en otras cárceles del país.

Ha señalado que a la investigación le quedan todavía dos fases: el mapa de fosas para saber donde están enterrados y la dignificación de estas fosas en la medida que sea posible.