En una sociedad cada vez más centrada en la longevidad, la Comunidad de Madrid se ha posicionado como un referente en Europa en términos de esperanza de vida. Los numerosos centenarios y supercentenarios que residen en esta región, algunos alcanzando los 120 años con una vitalidad admirable, rompen récords históricos y demuestran que es posible disfrutar de una vejez saludable.
Uno de los ejemplos más destacados es Mercedes Álvarez Montero, quien ha celebrado recientemente su 107º cumpleaños. Nacida en julio de 1918, Mercedes no solo ha vivido una vida larga, sino que se encuentra mental y físicamente activa, sorprendiendo a quienes la rodean. Su reciente encuentro con el doctor Manuel de la Peña, experto en longevidad, permitió comprobar su energía y escuchar sus consejos para una vida plena: mantener un equilibrio saludable, cultivar recuerdos positivos, y una fe profunda que la sostiene cada día.
El doctor de la Peña, quien ha dedicado su carrera a la promoción de la longevidad, señala que Mercedes es un modelo de disciplina y fortaleza mental. Su excelente memoria y relatos sobre la historia de España son un testimonio de cómo una actitud positiva y hábitos saludables pueden ayudar a superar las expectativas tradicionales de vida. A pesar de haber enfrentado desafíos, como el cambio de marcapasos a los 106 años, Mercedes sigue tomando su medicación de manera rigurosa y se preocupa por su salud física con una rutina que incluye el control de su tensión arterial y la ingesta de vitaminas.
La historia de Mercedes también sugiere la influencia de una buena herencia genética, tras recibir este legado de figuras militares de su familia. Sin embargo, la verdadera clave parece estar en su estilo de vida, que combina tradición, disciplina y sentido común.
Al recibir, junto a otros supercentenarios, la «Guía para vivir sanos 120 años» del doctor de la Peña, se fomenta la transmisión de conocimientos y motivación para aquellos que buscan envejecer con salud y plenitud. Este libro, basado en historias de vida reales, inspira a las futuras generaciones a adoptar hábitos que promuevan una vejez activa y saludable.
El liderazgo de Madrid en esperanza de vida no es un fenómeno fortuito. Es resultado de un sistema de salud de primer nivel, políticas públicas efectivas, y una cultura que prioriza el bienestar. Las caminatas en la sierra madrileña y el aire puro son parte de una rutina natural para una población que valora el bienestar integral.
En resumen, las historias de longevidad en Madrid muestran que alcanzar una edad avanzada puede ser una etapa rica en aprendizajes, salud y felicidad, siempre que se acompañe de una actitud proactiva y un sólido círculo de apoyo.

