El verano es tiempo de descanso, pero no por ello debemos descuidar las precauciones. Algunas situaciones que te pueden “aguar” el verano, pueden ser fácilmente evitadas conociéndolas.

En cuanto a viajes se recomienda tener en cuenta algunas cuestiones:

Viajes combinados: Es el que te ofrece por un precio global, transporte alojamiento u otros servicios.
Folletos informativos: El organizador o la agencia, tiene la obligación de facilitarte un programa claro y preciso de la oferta de viaje. Su contenido es exigible y vinculante, salvo que los cambios se comuniquen por escrito antes del contrato y así conste en el folleto, o que aceptes por escrito los cambios después de firmar el contrato.
El contrato de viaje: El empresario turístico debe informarte claramente de sus cláusulas antes de firmarlo. Este contrato vincula al consumidor con el organizador, pero no con los prestadores directos del servicio. El contrato se realizará por escrito y debes recibir una copia.

Rebajas

En cuanto a compras informa que cuando nos hemos metido en el verano, tenemos la oportunidad de comprar a precios más bajos en rebajas. Si puedes esperar a estas, comprarás lo mismo por menos dinero, pero recuerda que no es lo mismo venta en rebajas, que venta en promoción. Hay que diferenciar lo que se entiende como saldos y liquidación. Hay que distinguir entre:
Saldos: Productos a los que por deterioro o desuso se les reduce el precio.
Liquidación: Ventas mas baratas únicamente por cese del negocio.
Rebajas: Disminución del precio de un producto pero no de su calidad coincidiendo con determinadas épocas del año.

Fíjate en lo que comes

En los bares, cafeterías y restaurantes, las condiciones higiénicas del local, las de conservación de los alimentos y sus precios, son detalles importantes que afectan a la salud y a nuestro bolsillo. Por ello, debemos comprobar que los alimentos estén protegidos por vitrinas. Con el calor se acorta el tiempo de consumo de los alimentos. Hay que tener cuidado con las salsas y mahonesas. Los alimentos deben ser consumidos inmediatamente después de cocinados, si no, se deben conservar a menos de 10º, y si no se van a consumir en las 24 horas siguientes, mejor congelarlos. Los alimentos a temperatura ambiente pueden producir trastornos o enfermedades.

Cómo evitar los efectos nocivos del sol

Los consejos que la OMIC da para estas fechas de sol son:

  • Interponer barras físicas entre los rayos solares y la piel.
  • Utilizar productos solares con factor de protección adecuada a cada tipo de piel.
  • Evitar las exposiciones prolongadas .
  • Evitar el contacto con el sol en las horas centrales del día (12 a 16 horas) e incluso en los días nublados.
  • Evitar la exposición al sol de recién nacidos y bebés, procurando sacarlos de paseo durante la época estival, en las primeras horas de la mañana o últimas horas de la tarde.

Si seguimos estos consejos podremos disfrutar de un Feliz Verano, pero si a pesar de eso, consideras que tus derechos como consumidor han sido vulnerados, la OMIC te aconseja hacer valer tus derechos pidiendo una hoja de reclamación o dirigiéndote a la Oficina Municipal de Información al Consumidor de tu localidad.