El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reiterado su instancia al Gobierno central para que la financiación autonómica sea uno de los puntos a tratar en la próxima Conferencia de Presidentes, programada para el 6 de junio en Barcelona. Durante una entrevista en el programa de Ana Rosa, García-Page subrayó que, dado el contexto del encuentro, sería «oportuno» abordar este tema tan relevante, especialmente en relación con la financiación pactada por el Ejecutivo de Pedro Sánchez para la comunidad.
García-Page manifestó su preocupación respecto a si el Gobierno tiene realmente intenciones de discutir este asunto, puesto que ya han transcurrido 11 años desde que se planteó la necesidad de una revisión de la financiación y no se ha observado ningún progreso.
El consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, también se ha pronunciado sobre esta problemática, anunciando que en la reunión del comité preparatorio de la Conferencia se presentará oficialmente la solicitud de García-Page. Ruiz Molina recordó que en la última Conferencia de Presidentes, celebrada en diciembre en Santander, ya se había solicitado una nueva propuesta de financiación en un periodo de tres meses. Desde entonces, el consejero ha expresado su preocupación por la falta de avances en un sistema que considera obsoleto, perpetuando la infrafinanciación en Castilla-La Mancha.
El consejero reiteró la urgencia de un nuevo sistema de financiación y solicitó la creación de un fondo transitorio que compense la infrafinanciación que enfrentan varias comunidades, como Valencia, Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha.
Además, Ruiz Molina abordó el tema de la condonación de deuda, mostrando satisfacción por la metodología aprobada por el Ministerio de Hacienda, que toma en cuenta la infrafinanciación de algunas regiones. En el caso de Castilla-La Mancha, la condonación alcanzaría los 4.927 millones de euros, alineándose con las estimaciones de la Consejería de Hacienda.
El consejero también informó sobre las reuniones bilaterales con el Gobierno central, donde se discutió la condonación de la deuda, señalando que el ahorro para las arcas de Castilla-La Mancha podría llegar a ser de 760 millones de euros en la próxima década. Este ahorro, en combinación con otras medidas de refinanciación de deudas, refleja una política financiera efectiva del Gobierno regional, bien recibida por las entidades bancarias y que contribuye a crear un entorno de estabilidad y credibilidad en la gestión económica de la región.
vía: Diario de Castilla-La Mancha