La Fundación Ortega-Marañón en Madrid ha sido el escenario del anuncio del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre el nuevo programa ‘Somos. Contamos: Fin de la discriminación de las mujeres en la investigación de la salud’. El objetivo principal de esta iniciativa es triplicar la inversión en investigación y desarrollo (I+D) dedicada a la salud de las mujeres, alcanzando así los 18 millones de euros anuales. Este esfuerzo pone de manifiesto el compromiso del Ejecutivo por abordar las disparidades existentes en la investigación médica.
Durante el evento, en el que también estuvo presente la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y otras ministras, Sánchez subrayó que este programa impulsará la investigación en áreas críticas que afectan a miles de mujeres, como son el dolor crónico, las enfermedades autoinmunes y los problemas de salud cardiovascular y mental.
El programa se articula en tres grandes líneas de actuación. La primera consiste en establecer una misión específica sobre la salud de las mujeres a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, con el objetivo de que empresas y centros de investigación lleven a cabo proyectos relacionados con esta importante temática.
La segunda línea de acción se centra en reforzar la investigación, mediante una nueva vía de financiación para el Instituto de Salud Carlos III, lo que facilitará la colaboración entre los diferentes centros de investigación en red.
Finalmente, la tercera línea contempla la implementación de medidas para aumentar la masa crítica de investigadores en estos campos, lo que incluirá la creación de contratos predoctorales enfocados en estos proyectos a través de la Agencia Estatal de Investigación.
Sánchez también hizo mención a la endometriosis, una patología que afecta a una de cada siete mujeres y que puede tardar casi diez años en ser diagnosticada. El presidente enfatizó que esta situación es inadmisible en la sociedad actual, subrayando que «no puede haber igualdad mientras la ciencia siga respondiendo mejor a unas vidas que a otras». Con esta afirmación, concluyó que es necesario un cambio real en el enfoque de la investigación biomédica.


