El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha tenido un encuentro con Oliver Blume, consejero delegado del Grupo Volkswagen, para discutir el apoyo del Ejecutivo al sector automovilístico y, en particular, al vehículo eléctrico a través del nuevo Plan España Auto 2030. Durante la reunión, se abordaron los retos del sector, el paquete de automoción de la Comisión Europea y los planes de la compañía en España.
Sánchez enfatizó el compromiso del Gobierno con el sector automovilístico en los últimos años, impulsado mediante instrumentos como el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. En diciembre pasado, se presentó el Plan España Auto 2030, el cual fue acordado con diversos actores del sector automotriz y tiene como objetivo respaldar tanto la oferta como la demanda, así como fomentar la producción de vehículos eléctricos más asequibles para los ciudadanos.
El plan Auto 2030 incluye una estrategia denominada Auto+, que cuenta con 400 millones de euros para 2026 en ayudas directas para la compra de vehículos eléctricos. También se prevé el lanzamiento de otro programa llamado Moves Corredores, con un presupuesto de 300 millones de euros para la instalación de puntos de recarga, y 580 millones adicionales para el PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado (PERTE VEC).
Estas nuevas iniciativas complementan los 1.700 millones de euros ya movilizados con el Plan Moves, destinados a incentivar la adquisición de vehículos eléctricos, y los 600 millones asignados para la instalación de puntos de recarga a través de programas como Moves III, Moves Flotas y Moves Singulares. Además, en los últimos años, el Gobierno ha otorgado más de 3.000 millones de euros mediante el PERTE VEC, apoyando grandes proyectos como la transformación de plantas de producción y la construcción de nuevas gigafactorías en localidades como Sagunto (Valencia), Figueruelas (Zaragoza) y Navalmoral de la Mata (Cáceres).
El encuentro también permitió analizar las decisiones estratégicas del Grupo Volkswagen en España, destacando la reciente inauguración de una nueva planta de ensamblaje de sistemas de baterías por parte de la compañía, con una inversión de 300 millones de euros, que se destinará exclusivamente a suministrar baterías para los nuevos modelos eléctricos, lo que refuerza su estrategia de electrificación.
Asimismo, se subrayó el liderazgo de España en la promoción de una movilidad eléctrica, conectada y sostenible, así como el avance hacia la soberanía tecnológica en el contexto español y europeo. En este sentido, el Gobierno español aboga por mantener un alto nivel de ambición en los objetivos de reducción de emisiones de CO2 de vehículos para 2035, así como por fomentar la producción de automóviles asequibles que faciliten el acceso a la movilidad eléctrica.
La industria automovilística representa cerca del 10% del PIB de España y genera casi dos millones de empleos directos e indirectos, situando al país como el segundo fabricante europeo de vehículos y noveno a nivel mundial.

