En la tarde del martes, 30 de julio, se celebró en el Ayuntamiento de Alcázar de San Juan el primer Pleno ordinario del nuevo mandato. Una extensa sesión, con 23 puntos en el orden del día, en la que entre otros asuntos se aprobó la solicitud de fondos a la Diputación de Ciudad Real para anticipar los 5 millones de euros concedidos por la Unión Europea (FEDER) para el desarrollo de la estrategia “Ciudad del Siglo XXI” y de un préstamo de 1,5 millones de euros para la adquisición del teatro Crisfel que se convertirá en Casa de la Música.

Con los votos favorables de PSOE y PP, salieron adelante las mociones para presentar sendas solicitudes al Fondo Financiero Extraordinario convocado por la Diputación de Ciudad Real -anticipo FEDER y préstamo a largo plazo- que permitirán iniciar las acciones previstas dentro de la estrategia “Ciudad del Siglo XXI” -como la remodelación del entorno de la Plaza de Toros o la adquisición de autobuses ecológicos- además de la adquisición del mítico teatro Crisfel, patrimonio de la ciudad, que permitirá disponer de un nuevo espacio escénico y construir en torno a él la Casa de la Música y albergar a las numerosas asociaciones musicales alcazareñas que hoy ocupan otros espacios municipales.

El Ayuntamiento alcazareño trasladará por tanto a la Diputación de Ciudad Real la solicitud de adelanto de los 5 millones de Fondos Europeos (FEDER) así como de un préstamo de 1,5 millones de euros, al 0,4% de interés (36.000 euros de intereses de amortización) una comisión de apertura de 1.750 euros y devolución en 132 mensualidades, con un año de carencia. Unas “muy buenas” condiciones que destacó el concejal de Cultura, Mariano Cuartero, ya que son asequibles y se encuentran muy por debajo de los costes que supondría para el Ayuntamiento la solicitud de un préstamo en cualquier entidad financiera.

Para la recepción de estos fondos -especialmente el préstamo de 1,5 millones de euros- el Ayuntamiento de Alcázar suscribirá un nuevo convenio con la Diputación provincial que pide como garantía la cesión de la gestión de los tributos municipales; uno de los puntos más polémicos en el debate plenario y que todos los grupos de oposición votaron en contra.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Gonzalo Redondo, explicó que Alcázar ya tiene cedida una parte de la recaudación tributaria a la Diputación, la correspondiente al IAE, con lo que para la solicitud del adelanto de los FEDER no es necesario ampliar este convenio; sí para la concesión del préstamo de 1,5 millones de euros, como garantía. “Algo que no está oculto”, dijo la alcaldesa alcazareña, Rosa Melchor, “aparece en las condiciones del convenio, como garantía, es una cuestión de causa y efecto. NO es ningún misterio”.

Redondo explicó también que la cesión de la recaudación no supone coste para el Ayuntamiento, ni económico (el organismo provincial percibirá el 2% de la recaudación en vía ordinaria y el resto de tributos se rembolsarán de nuevo al Consitorio) ni humano, ya que el personal que actualmente trabaja en este servicio será reubicado para reforzar otras áreas, como contratación y urbanismo. También destacó Redondo que, si bien la recaudación de 2018 es excepcionalmente alta, porque incluye los impuestos derivados de la instalación de las nuevas plantas fotovoltaicas, la recaudación media del Ayuntamiento de Alcázar -en vía ordinaria- no supera los 7 millones de euros anuales. Igualmente señaló que los tributos pendientes de pago “van aumentando cada año”, pasando de los 28 millones de euros en 2017 a los 34 en 2017; una situación a la que la Diputación puede dar una solución “más efectiva” a través de la vía ejecutiva. Recordó además que mantener el servicio en el Ayuntamiento tiene también unos costes “que la oposición no está contemplando”. Por último, recordó que en Alcázar de San Juan existe una oficina de gestión tributaria de la Diputación, con lo que los vecinos “no pierden cercanía” a la hora de realizar cualquier tipo de gestión relacionada con este servicio.

En resumen, la cesión de la recaudación tributaria a la Diputación de Ciudad Real, durante 8 años, no es más que un aval que permitirá al Ayuntamiento alcazareño disponer de fondos para mejorar la ciudad, sin necesidad de aumentar la deuda con las entidades financieras.