En verano echarse la siesta en casa puede ser una experiencia a la que entregarnos sin prisas. Sobre todo si das con esos rincones de relax que te permitan un momento de máxima desconexión. Un suave balanceo sobre una hamaca puede ser todo lo que necesites. Si cuentas con una terraza o un jardín, excelente. Pero también tus estancias se prestan a ello con un poco de imaginación. Te invito a descubrirlos.

El plan de echarse la siesta en casa en plena temporada estival suena a paisajes al aire libre, a ser posible con mucho césped alrededor y árboles robustos que sean nuestros guardianes. Pero hay otras opciones decorativas que miran hacia el interior de casa porque sirven como asientos auxiliares. O como lugares especiales donde leer o charlar sin prisas, en pleno centro del salón. ¿Por qué no?

Echarse la siesta en casa: mis lugares favoritos

Fuente: hoomdesign

Contar con una hamaca de tela y un pequeño jardín para echarse la siesta en casa es un lujo. Solo nos hará falta tener un par de árboles para colocarla suspendida y cerrar los ojos. Si no somos tan afortunados, valdrá con unos postes resistentes que permitan sujetarla debidamente. Sin olvidar que debe garantizarnos un suave balanceo con total seguridad, sin que choque con muebles ni sea un obstáculo. Cuando hay niños en casa, seguro que se convertirá en un divertido columpio en cuanto los mayores no la están usando.

Fuente: Brasilchic

Las hamacas colgantes son la opción más convencional, pero no por ello han perdido encanto. Lo normal es que sean de red, de tejidos naturales o tal vez de patchwork. Cualquiera de ellas ofrecerá como valor añadido un papel decorativo interesante. Sobre todo si sus estampados traen mucho color y fuerza estética porque lucen motivos geométricos o dibujos étnicos. Echarse la siesta en casa con ellas será un momento exótico que nos permitirá viajar con solo cerrar los ojos. También son ideales para disponer en un porche o en una galería de madera. Y como compañeros, muebles de exterior de fibras naturales o de maderas tratadas.

Nidos para el relax y la contemplación

Fuente: Arro ie

Una forma original de echarse la siesta en casa es hacerlo arropado en sillones nido. Un pequeño jardín o una zona ajardinada pueden bastar para permitirnos el lujo de disfrutarlos. Nada que ver a las hamacas suspendidas, parecen haber nacido para el descanso estival y la contemplación. Son tan anatómicos que te abrazan cuando te sientas en ellos y puedes compartirlos con los niños, o en pareja.

Fuente: Myburgh designs

Es cuestión de buscar un sitio preferente para ellos. Son diseños con una gran personalidad, así que será imposible no fijarse en su presencia salvo. Los modelos más prácticos son los que incluyen su propia estructura y base, pues así son completamente autónomos. Pero también existen opciones para colgar del techo o de una viga. En cuanto a materiales, hay donde elegir. Desde mimbre, a madera o metalizados en color cobre, mucho más atrevidos y modernos. Los más tentadores para lucir dentro de casa.

Cestas colgantes: un placer dentro o fuera

Fuente: Scandiliving

Otra modalidad para echarse la siesta en casa viviendo un momento único son las cestas colgantes, pensadas para fijar en techos. Con ellas podemos crear rincones especiales tanto fuera de casa como dentro, así que estamos de suerte para moverlas y llevarlas al lugar que prefiramos. Yo las encuentro fantásticas en los dormitorios, y si destilan un aire bohemio aún más. Pero ofrecen infinidad de posibilidades. Desde fijarlas en un recibidor o vestíbulo fresco y de techos altos, a ser un asiento original en espacios de trabajo. En concreto un punto de desconexión donde sentarnos para despejarnos de la actividad intelectual y relajar la vista contemplando un paisaje.

Fuente: Patricia Urquiola

Estéticamente hay poco que decir salvo que son piezas llenas de belleza por sus diseños esculturales. Y a la vez aportan frescor y naturalidad a cualquier ambiente. Además, si se visten con almohadones y cojines veraniegos, ganarán en comodidad y en atractivo. Imposible resistirse a ellas para echarse la siesta en casa este verano.

Un toque nómada para nuestros interiores

Fuente: The Ultimate Hang 2

La idea de echarse la siesta en casa mediante hamacas y asientos suspendidos adquiere una nueva dimensión cuando pensamos en los interiores domésticos. Son una solución maravillosa para que la decoración de cualquier ambiente adquiera una pátina de culturas ancestrales. Podemos inspirarnos en las primeras hamacas creadas por los indígenas de América Central para dar un toque nómada a nuestros espacios, llenos de identidad. O dar un look más étnico si las combinamos con alfombras para el verano y pufs.

Sus materiales nos ayudarán muchísimo a lograr estos sutiles efectos. Modelos artesanos y de crochet. O propuestas de lino y algodón si somos incondicionales de la decoración natural. Y del estilo escandinavo donde las maderas hablan su propio lenguaje. Además esto tejidos son los más recomendables en verano porque son ligeros y apenas dan calor.

Fuente: Daily Cappuccino

Encontraremos mil maneras de colocar estas hamacas, de disfrutarlas y lucirlas como un elemento totalmente integrado en la decoración. Presidiendo nuestro salón, en una terraza cubierta o en un rincón del comedor bien iluminado. Negras y muy elegantes, o más minimalistas en tonos claros. No dejarás de pensar en ellas para echarse la siesta en casa de otra manera.

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Puedes leer la entrada original y completa en Rincones de relax irresistibles para echarse la siesta en casa sí o sí de la revista online Decoración 2.0.

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