El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha manifestado su oposición al pacto entre el PSOE y ERC que permitiría a Cataluña gestionar todos los impuestos nacionales, incluidos los recaudados a nivel nacional. En una declaración en el Palacio de Fuensalida, García-Page expresó que el independentismo no puede tener las llaves de la caja después de haber asegurado que “España nos roba”.
El mandatario castellanomanchego destacó que Salvador Illa debería ser presidente de Cataluña, pero no a cualquier precio, y que su investidura no debería pagarse a costa del resto de territorios de España. García-Page comparó el reparto de la financiación autonómica con el impuesto de la Renta, señalando que los impuestos no deben parcelarse y que no permitirá que las cuentas se hagan individualmente sin considerar al resto.
Además, anunció la aprobación del recurso de inconstitucionalidad a la Ley de Amnistía por el procés catalán, medida que será presentada próximamente en el Tribunal Constitucional y que fue aprobada por el consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha. El presidente reiteró su postura firme y confió en que su partido no apoyará el pacto entre PSOE y ERC, calificándolo como una amenaza al puzzle constitucional y una vuelta a empezar.
Estas declaraciones de García-Page se dieron pocos minutos antes del balance del año que realizó el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, antes de concluir el curso político y comenzar sus vacaciones. El presidente castellanomanchego anticipó críticas y descalificaciones, pero reafirmó su postura sin pedir disculpas, asegurando que no cambia de opinión constantemente y desafiando a quienes lo etiquetan como “facha” o “de derechas”.

