La Diputación de Ciudad Real ha presentado un ambicioso plan estratégico para la edición 2026 del programa «Sabor Quijote», con el objetivo de revolucionar la manera en que se ponen en valor las riquezas culturales y gastronómicas de la provincia. Este nuevo enfoque, liderado por la vicepresidenta primera María Jesús Pelayo, se aleja de las convenciones tradicionales, proponiendo un modelo basado en sedes compartidas entre diferentes municipios, así como una proyección que abarca el ámbito nacional.
Este cambio se manifiesta con la elección de localidades como Almadén, Chillón, Viso del Marqués, Santa Cruz de Mudela, Argamasilla de Alba y Alcázar de San Juan como centros neurálgicos para las próximas actividades. Esta estrategia no solo busca elevar la visibilidad de estos pueblos, sino que también promete un reparto equitativo de beneficios económicos y turísticos en toda la región, fomentando así un desarrollo más inclusivo.
El renovado programa «Sabor Quijote» no se limitará a las fronteras provinciales, ya que se planean actividades en grandes ciudades como Madrid, Málaga y Valencia. En Valencia, el programa retoma iniciativas que se habían pospuesto tras los estragos provocados por la Dana, que interrumpió eventos previstos hace dos años.
El proyecto sigue centrado en ofrecer un turismo integral, combinando la rica gastronomía local con el patrimonio cultural, las tradiciones y la enología, presentando así a Ciudad Real como un destino turístico único y competitivo en el panorama español. Según las declaraciones del Área de Impulso Sociocultural y Turístico, uno de los objetivos clave del programa es impulsar el desarrollo económico, favoreciendo a sectores como la hostelería, el comercio y los servicios, generando empleo y actividad en el territorio.
Desde la organización también se ha enfatizado la relevancia social y cultural del programa, que busca fortalecer el orgullo local y resaltar las tradiciones provinciales. Para conseguirlo, «Sabor Quijote 2026» establecerá una colaboración estrecha con los ayuntamientos, empresas y asociaciones locales, garantizando que cada acción esté debidamente coordinada y potencie la visibilidad de los municipios implicados.
La edición de 2026 se expandirá más allá de los eventos locales y nacionales, con la participación en congresos, ferias y jornadas, lo que ampliará su alcance y visibilidad. Con un presupuesto asignado de un millón de euros, la Diputación se compromete a un modelo de promoción turística innovador y en sintonía con las tendencias actuales del sector.
En resumen, la evolución del programa «Sabor Quijote» se presenta como un paso audaz hacia una promoción más amplia y eficaz de Ciudad Real, integrando acciones participativas y una sólida proyección exterior que busca establecer a la provincia como un referente en el mapa turístico de España.
vía: Diario de Castilla-La Mancha

