En un apasionante derbi que mantuvo a todos los espectadores al borde de sus asientos, el BM Caserío se enfrentó a su eterno rival el pasado fin de semana. A pesar de la derrota sufrida en los últimos segundos, el técnico del equipo, Santi Urdiales, expresó su orgullo por la actuación de sus jugadores y su entrega en la cancha.
El emocionante encuentro resaltó la dedicación y esfuerzo de ambos equipos, que dieron lo mejor de sí en cada jugada. Urdiales no dudó en alabar la deportividad exhibida por los jugadores, quienes a pesar de la tensión del partido, mantuvieron un alto nivel de respeto mutuo, enfatizando que el balonmano es más que un simple deporte, es una manifestación de pasión y compromiso colectivo.
«Estoy muy satisfecho con la actitud de los chicos», comentó Urdiales. «A pesar del resultado, demostraron que son un equipo comprometido y con un gran espíritu de lucha. Vamos a seguir trabajando duro porque estamos en el camino correcto».
Con la mirada puesta en los próximos desafíos, el BM Caserío busca aprender de esta experiencia y consolidar su crecimiento. La determinación y el optimismo de Urdiales y su equipo son prueba de que, a pesar de los tropiezos, el verdadero espíritu deportivo radica en levantarse y seguir adelante. La afición del balonmano espera ansiosa ver cómo este equipo aprenderá de la derrota para salir más fortalecido en las futuras competiciones.

