El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que Sigüenza, en la provincia de Guadalajara, será la sede de la próxima reunión del Consejo Nacional de Patrimonio Histórico, programada para los días 9 y 10 de abril. Este anuncio fue realizado durante su intervención en la reunión del Consejo Rector de la Candidatura a Patrimonio Mundial del Paisaje Dulce y Salado de Sigüenza y Atienza, a la que asistieron miembros de dicho consejo.
García-Page destacó que esta reunión servirá para validar el trabajo realizado hasta ahora en la candidatura y que será el momento propicio para presentar la documentación necesaria. Esta propuesta, si obtiene el consentimiento de los miembros del consejo, pasará a una evaluación preliminar que permitirá avanzar en la presentación de la candidatura de cara a su consideración como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El presidente se mostró optimista con respecto a la solicitud, afirmando que la candidatura ocupará un lugar destacado en la agenda del consejo. Aseguró que esta etapa es crucial, ya que llevará a la evaluación por parte de expertos de ICOMOS y de la propia UNESCO, un proceso que se espera culminar en 2027 con la decisión final durante la Asamblea General de la UNESCO.
El Consejo de Patrimonio Histórico actúa como un ente de colaboración entre el Estado y las Comunidades Autónomas, facilitando el intercambio y la comunicación de los programas de actuación relacionados con el patrimonio. Durante la reunión del consejo rector, se abordaron varios temas significativos, incluyendo el estado del plan estratégico, la presentación de la página web de la candidatura y la elaboración de un informe preliminar destinado al ministerio correspondiente.
García-Page expresó su confianza en que el Paisaje Dulce y Salado logre el estatus de Patrimonio Mundial de la UNESCO, lo cual representaría un gran impulso no solo para la comarca de Sigüenza, sino para toda Castilla-La Mancha. Destacó que la candidatura ha tenido una respuesta positiva por parte de las instituciones culturales internacionales y el Ministerio de Cultura, lo que permitió su inclusión en la lista indicativa en un tiempo récord.
En la actualidad, Castilla-La Mancha cuenta con cinco bienes materiales y cinco inmateriales declarados como Patrimonio Mundial, junto con varias candidaturas en ambas categorías, lo que subraya el rico patrimonio cultural y natural de la región.
vía: Diario de Castilla-La Mancha


