Manolo González, el entrenador del Espanyol, ha manifestado su descontento con la designación arbitral de cara al inminente enfrentamiento contra el FC Barcelona. En una rueda de prensa llena de tensión, González dejó entrever su preocupación al afirmar que su equipo no llegará al partido «con ramos de rosas». Esta declaración refleja la inquietud que siente el técnico respecto al papel que jugará el árbitro en un duelo tan crucial y adquiere especial relevancia en el contexto de un Clásico catalán.
A pesar de estas inquietudes, González se mostró resuelto a encarar al Barcelona con firmeza y determinación. Reconoció que, aunque el rival es uno de los más difíciles de la liga, su equipo está preparado para afrontar cualquier desafío que surja en el encuentro. Este espíritu de lucha y competitividad busca inyectar confianza tanto en sus jugadores como en la afición, quienes esperan ver un Espanyol combativo en el terreno de juego.
Las tensiones entre ambos equipos no son nuevas, y con estas declaraciones, González suma un ingrediente más a la rivalidad que caracteriza a estos enfrentamientos. Con el ambiente ya caldeado y la expectativa en aumento, el próximo partido promete ser un espectáculo intenso, lleno de emoción y determinación por parte de ambos conjuntos.

