Desde el 1 hasta el 15 de septiembre, las instituciones educativas tienen la oportunidad de solicitar la catalogación de «difícil desempeño» para el periodo 2025/2026. Este proceso se enmarca en la base cuarta de la orden emitida el 7 de junio de 2016, que define los criterios necesarios para que tanto centros como docentes sean reconocidos por su trabajo en entornos desafiantes.
El objetivo del programa es identificar y clasificar aquellos centros o circunstancias laborales que, debido a su contexto, implican un reto adicional para los profesionales de la educación. Obtener esta catalogación permite a los educadores acceder a beneficios y reconocimientos concretos, reflejando las complejidades del entorno en el que operan diariamente.
Durante este espacio de tiempo, las instituciones interesadas deberán presentar la documentación necesaria que justifique su candidatura, incluyendo evidencias que respalden sus solicitudes. La evaluación de estas solicitudes tomará en cuenta una variedad de factores, entre los que se incluyen las condiciones socioeconómicas de la comunidad escolar, el acceso a recursos y la demanda particular de atención pedagógica en cada caso.
La normativa vigente desde 2016 establece criterios precisos para decidir qué situaciones pueden considerarse como «difícil desempeño». La concesión de esta categoría sería un paso hacia la mejora de las condiciones educativas y laborales, proporcionando incentivos como formación especializada y apoyo adicional para los docentes en contextos especialmente difíciles.
Los interesados pueden encontrar más información en la nota de prensa publicada por ANPE Castilla-La Mancha.