Cada 25 de febrero se conmemora el Día del Implante Coclear, un momento de reflexión sobre los avances tecnológicos en el campo de la audición y la esperanza que estos representan para quienes sufren una pérdida auditiva severa o profunda. Esta fecha no solo recuerda un hito en la medicina, sino que también permite dar visibilidad a las historias de vida de aquellos que han encontrado en esta tecnología una herramienta para reconectarse con un mundo sonoro que creían perdido.
Desde su primera exitosa implantación en 1957, el implante coclear ha marcado un antes y un después en el tratamiento de la sordera. En España, se estima que hay alrededor de 27.000 usuarios activos de esta tecnología, un número que indica su impacto positivo, aunque también evidencia la necesidad de aumentar su acceso, dado que más de 1.367.760 personas en el país viven con alguna forma de discapacidad auditiva, según la Federación AICE. De este gran grupo, más de 345.000 personas enfrentan pérdidas auditivas severas o profundas, y solo un 5,7 % ha recibido un implante coclear.
El director del Área de Implantes Auditivos de GAES, Javier García, subraya la importancia de incrementar la información y la sensibilización sobre las soluciones auditivas disponibles. “En GAES, con décadas de experiencia en el cuidado auditivo, reforzamos nuestro compromiso con la salud, la autonomía y la calidad de vida de las personas con pérdida auditiva”, afirma. La estimulación directa del nervio auditivo que permite el implante coclear facilita que los usuarios recuperen la audición y mejoren su integración social y emocional, transformando significativamente su calidad de vida.
A pesar de sus ventajas, el conocimiento sobre el implante coclear sigue siendo limitado. Un estudio de GAES revela que un 44 % de la población no está familiarizada con esta opción, lo que resulta en un acceso restringido para quienes lo necesitan y perpetúa la invisibilidad de la problemática de la pérdida auditiva.
Las historias de quienes han vivido la experiencia del implante coclear son conmovedoras e inspiradoras. Emilio, un investigador del CSIC en Salamanca, nos relata cómo su vida cambió tras recibir un implante en el oído derecho en 2015. Con una pérdida auditiva que le afectó desde la infancia, Emilio destaca que “es una ayuda maravillosa” que le permite disfrutar de sonidos de la naturaleza y aprender idiomas con mayor facilidad. Por otro lado, Ángela Caballero, quien recibió su primer implante a los ocho años, comparte cómo su experiencia le ha permitido convertirse en maestra de educación infantil. “Escuchar con tanta nitidez ha sido un verdadero regalo”, asegura, reflejando la importancia de la tecnología para su desarrollo personal y profesional.
El Día del Implante Coclear es, por lo tanto, un momento para reconocer la necesidad de ampliar el acceso a este tipo de tecnologías y para visibilizar las historias que inspiran a otros. La detección temprana de la pérdida auditiva y el acceso a implantes cocleares son fundamentales para que más personas puedan disfrutar de los beneficios de un mundo sonoro a menudo dado por sentado.
La jornada nos recuerda también la relevancia de realizar revisiones auditivas periódicas y de consultar a especialistas si se presenta cualquier signo de pérdida auditiva. Escuchar no debe ser un privilegio, sino un derecho que todos merecemos para vivir plenamente y conectados con nuestro entorno.

