El pladur, también conocido como cartón yeso o yeso laminado, se ha convertido en un material fundamental en la construcción moderna gracias a su versatilidad, ligereza y facilidad de instalación. Es una opción popular para crear divisiones, techos y revestimientos en espacios interiores. Sin embargo, a pesar de sus múltiples beneficios, el pladur presenta limitaciones importantes en términos de resistencia a las cargas, lo que es crucial tener en cuenta al momento de colgar objetos en estas superficies.
Este material está compuesto por una lámina de yeso recubierta en ambos lados con papel cartón reforzado, y se fabrica en paneles de diferentes grosores, normalmente entre 9,5 mm y 15 mm. Su instalación se realiza sobre una estructura metálica de perfiles de acero galvanizado. Aunque es ideal para ciertas aplicaciones, su capacidad de carga es inferior a la de estructuras más tradicionales como las paredes de ladrillo, bloque o hormigón.
Una de las principales limitaciones del pladur es su fragilidad; es susceptible a agrietamientos o roturas bajo presión excesiva. Además, la resistencia al desgarro es baja, lo que significa que la instalación incorrecta de tornillos o tacos podría provocar que estos se desprendan. La carga que soporta un panel de pladur depende en gran medida de la estructura metálica subyacente, por lo que es vital anclar correctamente cualquier objeto que se desee colgar.
Los objetos que se pueden colgar en una pared de pladur varían según su peso. Para artículos ligeros, como cuadros pequeños o decoraciones, se pueden utilizar tacos específicos diseñados para este tipo de material. Los objetos de peso medio, que pueden llegar hasta 15 kg, requieren mayor atención y es recomendable anclarlos a los montantes metálicos. Por el contrario, se desaconseja colgar objetos pesados, como librerías grandes o electrodomésticos, ya que podrían causar daños severos en la pared.
Para una instalación segura, es fundamental localizar los montantes metálicos antes de colgar cualquier objeto. Se recomienda el uso de tacos y tornillos específicos para pladur, y, cuando se cuelga un objeto pesado, distribuir el peso en varios anclajes. Además, en áreas propensas a la humedad, es esencial utilizar placas de pladur diseñadas para resistir estas condiciones.
Si necesitas colgar objetos pesados, existen alternativas que pueden ayudar a reforzar la capacidad de carga del pladur. Por ejemplo, puedes instalar una lámina de madera o contrachapado detrás del material, anclar a estructuras adyacentes, o utilizar sistemas de anclaje especializados.
En conclusión, aunque el pladur es un material funcional y versátil, es crucial conocer sus limitaciones en cuanto a la carga que puede soportar. Siguiendo las recomendaciones adecuadas, es posible aprovechar al máximo este material, decorando de forma segura y efectiva tus espacios interiores. Ante cualquier duda, siempre es aconsejable consultar a un profesional para asegurar una instalación segura y duradera.