A partir de 2026, las pensiones de jubilación de la Seguridad Social en España sufrirán cambios significativos que impactarán en la edad de jubilación, las cuantías y en las normas de cálculo y distribución. Estas modificaciones son el resultado de un proceso que busca garantizar la sostenibilidad del sistema frente a la creciente esperanza de vida de la población.
La normativa ya en marcha establece que la edad legal para acceder a una pensión completa será de 67 años. Sin embargo, los trabajadores que hayan cotizado un mínimo de 38 años y 6 meses podrán optar por jubilarse anticipadamente a los 65 años. Este enfoque tiene como objetivo equilibrar el sistema de pensiones, asegurando su viabilidad económica en el futuro.
En cuanto a las cuantías de las pensiones, estas seguirán dependiendo del número de años cotizados y de la base reguladora, la cual se calculará en función de las bases de cotización de los 25 años previos al retiro. Este nuevo método busca reflejar con mayor precisión la trayectoria laboral de cada trabajador, garantizando que las pensiones estén alineadas con las aportaciones realizadas a lo largo de su vida laboral.
Además de esto, habrá cambios en el acceso a complementos relacionados con las pensiones mínimas. Las bonificaciones por la demora en la jubilación se mantendrán, incentivando a los trabajadores a extender su vida laboral con incrementos adicionales en la pensión por cada año adicional trabajado. También se están revisando los mecanismos de revalorización anual de las pensiones, un aspecto crucial para preservar el poder adquisitivo de los jubilados frente a la inflación.
Estas reformas son parte de un esfuerzo más amplio por adaptar el sistema de pensiones a las realidades económicas y demográficas actuales, asegurando su viabilidad a largo plazo. Se busca, de esta forma, mantener las pensiones como un pilar fundamental para el bienestar de una población que se encuentra en un proceso de envejecimiento creciente.
Las autoridades y expertos continúan evaluando estos cambios para garantizar que el sistema de pensiones responda de manera efectiva a las necesidades de las generaciones futuras.

