Investigadoras de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) han logrado un avance significativo en la monitorización de la calidad del aire con el desarrollo de sensores para detectar hidroperóxidos en muestras atmosféricas. Estos contaminantes, cuya presencia está relacionada con riesgos tanto para la salud humana como para el medio ambiente, serán más fácilmente cuantificables gracias a esta tecnología.
El grupo de investigación, dirigido por la doctora Baeza y la profesora Valero, ha diseñado tres sensores, dos electroquímicos y uno óptico, capaces de medir con alta sensibilidad y precisión los niveles de hidroperóxidos, facilitando así la detección de estos compuestos. La novedad de estos sensores ha sido reconocida y documentada en varias publicaciones científicas, mostrando los métodos propuestos como exitosos en comparación con otras técnicas.
Los hidroperóxidos, generados cuando los contaminantes atmosféricos interactúan con la luz solar, pueden tener un impacto negativo considerable en la salud humana y el medio ambiente. Su presencia está relacionada con la formación de ozono y partículas finas, las cuales pueden provocar afecciones respiratorias y están asociadas con un incremento en el riesgo de ictus. Además, contribuyen a la formación de aterosclerosis, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas.
La importancia de esta investigación radica en la necesidad de un control meticuloso de estos contaminantes para salvaguardar la salud y preservar el entorno natural, especialmente en áreas con altos niveles de contaminación como Puertollano, Toledo, Albacete, Madrid y Barcelona, donde la presencia de ozono es notoria.
El financiamiento de este proyecto ha sido provisto por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades de España (MICINN) y la Agencia Estatal de Investigación (AEI), y se enfoca en la instalación de los sensores en un nuevo instrumento que permitirá el análisis en tiempo real de partículas atmosféricas y la medición de su contenido en hidroperóxidos, junto con otras especies reactivas de oxígeno.
Las especies reactivas de oxígeno, incluidos los hidroperóxidos, tienen implicaciones en la salud, la calidad del aire y los efectos del cambio climático, por lo que su seguimiento y control son primordiales para proteger el medio ambiente.
Las responsables del proyecto, Baeza y Valero, destacan la relevancia de entender el proceso de formación de los hidroperóxidos atmosféricos para su adecuada gestión, subrayando la importancia de sus hallazgos para hacer frente a este desafío ambiental.
En resumen, la investigación realizada por el grupo de la UCLM representa un avance significativo en la monitorización de la calidad del aire, con importantes implicaciones para la salud pública y la preservación del medio ambiente. Este desarrollo tecnológico permitirá un mejor control de los contaminantes atmosféricos, contribuyendo a la protección de la salud y el bienestar de la población.
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