Es muy habitual encontrarnos todos los días en los principales diarios nacionales una noticia relacionada con Google Maps. Y es que esta herramienta de geolicalización se ha convertido en vital para muchos de nosotros e incluso para el sector empresarial. Una de las principales características de Google Maps es la posibilidad de rastrear cada palmo de nuestro planeta y en más de una ocasión, han aparecido cosas que no se esperaba nadie que estuvieran ahí. Esta vez, el protagonista ha sido un joven el cual sin pretenderlo, se ha topado con unas ruinas romanas mediante Google Maps.

La historia de Sergio Rodrigo Andrade

Sergio Rodrigo Andrade es un reconocido grafitero, muy popular en la zona de Burgos, que buscando un molino abandonado a la ribera del río Urbel mediante Google Maps, se topó con unas sospechosas líneas que delimitaban un contorno. A priori, dicho contorno le pareció la estructura de una antigua villa, pero actuó con cautela y lo consultó con su amigo Jose Antonio Gárate, quien es licenciado en Humanidades y cuenta con un Máster en gestión del patrimonio. Los dos se sorprendieron puesto que, sin comerlo, ni beberlo, Sergio había descubierto sin querer lo que parecían ser las ruinas de una villa romana.

Ante tal hallazgo, lo primero que hicieron fue comunicarlo al Museo de Burgos y al Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León. Estos le comunicaron que ya sabían de la existencia de la villa, pero no su ubicación exacta. Para vuestra información, la villa se ubica dentro del eje que comunicaba Hispania con la Galia por Roncesvalles.

Muchos expertos indican que no se había hecho pública la localización exacta de las ruinas por miedo a posibles robos por parte de piteros. Los piteros son esa gente que rastrea cada rincón de Google Maps en busca de ruinas antiguas que saquear, para luego vender lo que obtienen a precios desorbitados. Lo peor de todo esto no es la venta de tesoros y reliquias, si no el destrozo que llevan a cabo en el patrimonio al expoliarlo todo.

Pero claro, la noticia de las ruinas romanas saltó a la prensa y se publicó en el diario local de Burgos. Lo que muchos expertos temían se ha hecho realidad. Por ahora no hay nada de lo que preocuparse porque, aunque se haya publicado la información, no se ha hecho publica la ubicación exacta. Pero aún así se debe estar atento ante posibles ataques de saqueadores de ruinas históricas.

Pero, si se sabía que existía dicha villa romana y se conocía su ubicación por parte de las autoridades, ¿por qué se ha dejado que se trabajase la tierra en la que yace? ¿No contribuye ello a la destrucción de las propias ruinas romanas? ¿No estaremos ante un problema de orgullo por parte de estas autoridades por no querer reconocer que no tenían ni repajolera idea o simplemente sí que lo sabían y les daba absolutamente igual? Muchos interrogantes, y muy pocas respuestas…

La importancia de Google Maps

Para quien no la conozca, lo cual dudo horrores, Google Maps es una aplicación que mediante geolocalización nos permite calcular distancias entre puntos, consultar localizaciones, calcular trayectos, actuar como GPS y mil funciones más que tienen que ver con los propios mapas. Es todo un must en esto de los smartphones y millones de personas la utilizan en su día a día.

No solo eso, se ha vuelto una aplicación tan vital, que hasta se suele utilizar en el ámbito profesional: agentes comerciales, topografía, geografía… Si no tienes instalado Google Maps en tu terminal móvil y recorres grandes distancias en tu día a día, te recomiendo que le eches un vistazo.

Y hasta aquí nuestro artículo sobre la historia del grafitero que descubrió unas ruinas romanas gracias a Google Maps. Si te ha gustado o te ha resultado útil, no dudes en compartir el artículo en redes sociales. ¡Nos leemos!

 

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